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Al menos tres de las ocho personas que aparecieron como los compradores que contactó Róger Monge Fajardo para que adquirieran las 17 pistolas Glock 17 decomisadas al guatemalteco Persi Alvarado Villagrán, cuando intentaba trasladarlas a su país de origen, aseguraron que su portación de armas fue usurpada para obtener los artefactos en la tienda “Nuevo Impacto”.

Investigaciones de EL NUEVO DIARIO confirmaron que las 17 pistolas salieron de la tienda “Nuevo Impacto”, de la que es copropietaria Ligia Alemán, esposa del jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, por medio de una venta que supuestamente hicieron a ocho personas, entre el 5 y el 26 de enero. Las armas se vendieron entre 13 mil y 21 mil 850 córdobas, en dependencia del modelo y de las especificaciones.

Una de las personas que supuestamente había comprado un par de Glock, es el ingeniero Benito Walter Ramos Ramos, de 46 años, quien ayer, al ver la información que contenía EL NUEVO DIARIO en la que se le mencionaba como uno de los compradores en la tienda “Nuevo Impacto”, no dudó en venir a las instalaciones de este medio para confirmar si es que se trataba de él mismo o era un error.

“Vine esperando que se tratara de un homónimo o de un error, pero lamentablemente no es así, estoy verdaderamente sorprendido de ver cómo han usurpado mi portación para este asunto que es realmente grave”, dijo contrariado Ramos, al confirmar que el número de su portación, el A 496743, fue el que se estampó en la factura número 00000913, de la tienda “Nuevo Impacto” el 5 de enero de este año.

Su papá también

Pero el ingeniero Ramos no vino solo por él, pues su padre, Virgilio Ramos, de 80 años, también fue mencionado como otro de los compradores de las Glock, algo que tampoco ocurrió nunca.

“Mi papá es un señor de edad avanzada que vive en su finca en Villa Nueva, ni siquiera conoce esas pistolas, pero también ocuparon su portación (A 710189) para comprar en esa tienda el 16 de enero”, indicó Ramos.

Añadió que el 01 de febrero, autoridades policiales se presentaron a la finca de su padre, y sin orden judicial hicieron un allanamiento, para luego llevárselo detenido por unas horas. En el acto le ocuparon una escopeta calibre 12 marca Akkar y un fusil calibre 22, marca Lakefield, sin explicarle los motivos.

Minutos después de concluir la conversación con el ingeniero Ramos, se comunicó con END desde Matagalpa, Cesar Úbeda Chacón, otro de los que apareció mencionado en la lista de compradores de armas vinculados al sujeto Róger Monge Fajardo y al guatemalteco Persi Alvarado.

Indignado, negó conocer a estos sujetos, de quienes aseguró que están usurpando su nombre para realizar actos delincuenciales.

Úbeda, quien es profesor de artes marciales, propietario de una escuela de este deporte, y también estudiante de Derecho, se presentó a la Policía de su municipio y denunció la usurpación de su identidad y exigió a las autoridades la aclaración del hecho.

“Se han hecho pasar por mi persona con la finalidad de llevar a cabo este hecho ilícito, y por eso acudí ante las autoridades a demostrar que no soy esa persona, soy propietario de un revólver calibre 38 y nada que ver con las armas que aparecen publicadas en EL NUEVO DIARIO”, dijo Úbeda al corresponsal de este medio, Francisco Mendoza.

La conexión

¿Cómo obtuvieron esos números de portación? Ésta es la pregunta clave del asunto, y existen algunos elementos que llevan nuestras investigaciones a un común denominador, al menos en el caso de los tres ciudadanos que aseguran que su portación fue usurpada.

El ingeniero Benito Walter Ramos admite que ha comprado armas, pero nunca en tienda “Nuevo Impacto”, sino en Almacén de Armas y Municiones (Armas S.A.), ubicado de la rotonda El Güegüense, hacia el oeste.

Allí, el 11 de diciembre de 2008, dice que lo atendió Rafael Antonio Sirias Solís, quien le vendió una de las armas que luego pasó a manos de su padre, Virgilio Ramos.

“En esa tienda, esa persona fue la que tuvo acceso a nuestras portaciones, la mía y la de mi padre, y por eso es que me extraña que ahora aparezca en una factura de tienda “Nuevo Impacto”, porque nunca hemos comprado ahí”, indicó.

Úbeda Chacón, de 29 años, quien es aficionada a la caza y a la pesca, señala también que fue en Armas S. A. que el 23 de diciembre de 2008 obtuvo una pistola Armscor 9 milímetros, la cual entregó a la Policía para las investigaciones correspondientes.

“Me compré el arma como mi regalo de Navidad en Armas S.A., y mirá las consecuencias que me trajo, la ocupación de mi identidad para un ilícito grave, estoy perplejo”, dijo Úbeda, quien reiteró que nunca ha ido ni conoce tienda “Nuevo Impacto” en Managua. Dijo no recordar quién lo atendió en esa ocasión, y que, en la factura, la firma del vendedor era ilegible.

Implicado se niega a él mismo

EL NUEVO DIARIO fue hasta Almacén de Armas y Municiones S.A. en Managua. Al llegar nos atendió una persona de sexo masculino de unos 32 años, pelo liso, de complexión robusta, con anteojos gruesos y una barba de candado un poco desordenada.

“No se encuentra, está en una reunión”, dijo tranquilo cuando preguntamos por Rafael Antonio Sirias Solís, la persona que atendió el 11 de diciembre al ingeniero Benito Walter Ramos.

Se le explicó a la persona de qué se trataba la visita y dijo: “Mirá, si las portaciones aparecen en las facturas de “Nuevo Impacto”, pues son ellos los que deberían dar una explicación, porque aquí se les atendió a esas personas como a todo el mundo”.

¿Cómo se explica que información de portación de armas que sólo se ha brindado en esta tienda aparezca en facturas de otra armería?, le consultamos, y dijo: “Es que esas personas pueden decir misa… pero la verdad es que aquí se resguarda la información de los clientes, eso sí”. Y concluyó la conversación.

Le pedimos que le informara a Rafael Sirias que se le había llegado a buscar para que nos diera una versión del asunto. Mientras arrancábamos, la persona llamaba inmediatamente por teléfono a alguien.

“Es él”, afirma afectado

Unas horas después, el ingeniero Benito Walter Ramos confirmó, al ver las fotografías de la persona que nos había atendido en Armas S.A., que es la misma que el 11 de diciembre le había vendido los artefactos.

“No tengás dudas, es el mismo”, dijo Ramos, sorprendido por la acción del personaje de negarse a sí mismo. “¿Por qué lo hace?”, se cuestionó, “algo debe ocultar”, concluyó Ramos, quien exigió a las autoridades policiales que aclaren la situación, “porque no sabemos si han utilizado nuestras portaciones para esto en otras ocasiones”.

Nos restaba intentar nuevamente hablar con la esposa del jefe del Ejército, Ligia Alemán, copropietaria de “Nuevo Impacto”, sobre los nuevos hallazgos. Le llamamos al caer la tarde y nos atendió con la misma cordialidad del martes, cuando la abordamos personalmente.

Al indicarle lo dicho por los tres afectados por usurpación de identidad y consultarle si era posible que algo así pudiera pasar en su tienda, dijo: “Sí, debe ser posible”.

“Vos sabés que aquí siempre se ha vendido con la portación, yo creo que tal vez en el momento uno no identifica pues, o sea, porque por ejemplo, vos viniste ayer y no me acuerdo exactamente de tu cara, pero mirá, por lo general, el muchacho que atiende a veces está solo, es decir, hay muchos factores ahí… esperame un momentito…”.

La llamada se cortó, intentamos nuevamente, y nos dijo que estaba atendiendo a unos clientes y que lo hiciéramos después, lo cual cumplimos, pero ya no estaba en la tienda y no fue posible localizarla otra vez.

Fiscalía con suficientes pruebas

Mientras tanto, Edwin Urcuyo, Fiscal Auxiliar de Chinandega, sostuvo que cuentan con suficientes pruebas que implican al guatemalteco Persi Alvarado Villagrán, de 41 años, y al nicaragüense Róger Monge Pereira, como coautores del crimen organizado.

Añadió que Monge laboró hasta el 29 de enero pasado en la armería “El Cazador”, de Managua, y desde ahí en varias facturas reflejó el nombre de numerosas personas que obtuvo de la base de datos de la tienda, para comercializar el armamento de “paquete” al chapín, quien le dejó jugosas ganancias.

“Además, Róger contactó a dependientes de otras armerías para que vendieran armas y municiones al cliente, quien se hacía pasar como ganadero”, dijo el representante del Ministerio Publico.

Expresó que tienen varias entrevistas de las personas cuya identidad fue usada por Monge Fajardo, que no reflejaba en los libros de salida de la tienda de armas en la que laboraba en Managua para cometer el ilícito con el chapín. “Se reflejan facturas realizadas el cinco de enero de 2009, y el libro de salida presenta incoherencias porque no aparece la firma de la persona que supuestamente compró el arma”, indicó.

Ayer por la noche intentamos obtener una versión oficial de la Policía Nacional, pero la vocera de la entidad, comisionada Vilma Reyes, se encontraba en una reunión en Auxilio Judicial y no pudo atendernos, a pesar de que la invitamos a llamarnos a la hora que saliera.


Los nombres y número de portación de las otras personas que supuestamente compraron las armas.

Truman Cunnimgham Olago -----Portación No. B 1156008

José Emmanuel Blandón Blandón ---Portación No. n b 1112690
Mario Eleuterio Dolmus Lovo ----Portación No. e 475890
Marvin Isidro Herrera Herrera -----Portación No. b 862085
César Rafael Rodríguez Gutiérrez ----Portación No. B 117768500