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Estafado dice sentirse el ingeniero Robelt Romero por la Afianzadora Nicaragüense de Transportistas (Afintra), que no pagó el monto correspondiente a los daños por el choque provocado por un taxista abonado a esa afianzadora contra el vehículo particular que él conducía.

El choque ocurrió hace un mes cuando un taxista asegurado por Afintra se tiró la luz roja de un semáforo e impactó contra una camioneta, que a su vez hundió la parte trasera del vehículo de la familia Romero-Herrera.

“Me mandaron a un taller propiedad de Afintra para evaluar los daños, allí me hicieron la valoración del daño en mil 800 dólares, aproximadamente, firmé ese documento y cuando llegué a la oficina a retirar el monto para reparar el carro, me salieron con 570 dólares, y al reclamar me dijeron que el documento que yo había firmado a su mecánico estaba perdido. Acepté los 570 dólares porque si no, no me darían nada, pero es injusto y por eso los estoy denunciando”, señaló Romero.

Sin autorización

El ingeniero Romero no es la primera persona afectada por Afintra, que es propiedad de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecootraco), que preside el transportista Rafael Quinto.

Las múltiples quejas ante la Intendencia de Seguros sobre la mala actuación e incumplimiento por parte de Afintra provocó la divulgación de un aviso público en el cual la SIB informa que en el país sólo existen cinco empresas autorizadas para ejercer la actividad aseguradora.

Dicha actividad aseguradora incluye los seguros obligatorios sobre responsabilidad civil por daños a terceros, responsabilidad civil para vehículos con matrícula extranjera, accidentes personales de transporte a pasajeros y licencia profesional.

“Con relación a lo establecido en el artículo 81 de la Ley 431, Ley para Régimen de Circulación Vehicular e Infracciones de Tránsito, se hace del conocimiento del público y del transporte de carga que a la fecha no existe ninguna afianzadora de transportistas autorizada por la SIB para operar en tal calidad y ofertar los seguros obligatorios antes referidos, ni tampoco se encuentra en trámite ninguna solicitud de autorización de las mismas”, señala el aviso.

El documento refiere que sólo Metropolitana Compañía de Seguros S.A., Aseguradora Mundial S.A., Seguros Lafise S.A., Compañía de Seguros América y el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser) están avalados por la SIB para ofertar los seguros obligatorios.

Captando clientes

Pese a no ser autorizada, en algunas radios se escuchan viñetas promocionando los servicios de Afintra, en los que se ofrece a los futuros clientes cambios de aceite, llantas nuevas y repuestos al adquirir un seguro con dicha empresa.

El presidente de Afintra, Rafael Quinto, al ser consultado sobre la denuncia realizada en contra de dicha afianzadora, delegó la entrevista en el gerente de reclamos, Ramón Sánchez, quien expresó que el caso del ingeniero Romero estaba finiquitado por cuanto él había firmado y estuvo de acuerdo con el monto recibido.

“Él recibió su cheque y firmó, si no estaba de acuerdo debió introducir un documento de inconformidad para que la junta conformada por un médico, un ingeniero mecánico y un abogado con la que se cuenta, revisara lo actuado y determinara si tenía la razón o no. Pero él firmó y ya no puede hacer ningún reclamo, porque pudo --si no le parecía lo que le dábamos-- llevar el carro al taller de su preferencia y traernos las proformas porque aquí tenemos convenios con todas las casas distribuidoras de automóviles”, afirmó Sánchez.

Juez y parte

Al consultarle a Sánchez cómo estaban trabajando sin la autorización de la SIB, dijo desconocer “esas cosas, pero nosotros tenemos un recurso de amparo ante la Corte Suprema de Justicia y con eso trabajamos”.

También Sánchez señaló que reciben mensualmente entre 60 y 70 reclamos en estas oficinas y manifestó que la junta es la única instancia ante la cual se pueden presentar los casos y quejas.

¿Seguro o estafa segura?

Según datos publicados, a septiembre de este año Afintra había vendido alrededor de 30 mil seguros a transportistas y particulares, pero ojo si usted compró algún seguro con esta empresa, solicite que el mismo le sea revocado, pues no le garantiza que al momento de cualquier accidente o daño a su vehículo le paguen.

Gonzalo Salgado, de la Red de Defensa al Consumidor, comentó que la única forma de hacer que esta afianzadora cumpla con la responsabilidad que asume al vender seguros son los juzgados, denunciándolos bajo la figura de estafa.

“La venta de seguros por una empresa que no está autorizada debe llamar la atención de las autoridades de forma inmediata antes que sea demasiado tarde, porque estamos ante una situación similar a la de Agave Azul, que tampoco contaba con una autorización de la SIB para captar recursos y ya ven todo el desastre que ocasionó”, comentó Salgado.

Salgado dijo también que han recibido en las oficinas de la Red varias denuncias en contra de Afintra, y lamentó que las oficinas de esta empresa ilegal no hayan sido clausuradas.

“No tiene autorización de la SIB, pero sigue operando. Definitivamente no sabemos con el beneplácito de quién cuenta para operar, porque lo sigue haciendo, ¿o será que las autoridades sienten temor de los transportistas y por eso no les exigen que cumplan con las leyes y compren seguros que de verdad respondan a los daños y dejen de poner en riesgo a la población?, pues lo que está a la vista es que ya está instaurado un potencial mecanismo de estafa”, concluyó Salgado.