AFP
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El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, calificó este lunes de absurda la posición del presidente Daniel Ortega en torno al tema de los secuestrados de las FARC, y se mostró preocupado por el silencio de los rebeldes frente al intercambio humanitario.

"Me parece absolutamente absurda esa posición del presidente Ortega. No hay derecho que una persona que esté al frente a los destinos de un país, pueda aseverar que (la guerrilla) debe liberar a los secuestrados porque de otra forma el gobierno los asesina", precisó Santos.

Ni pies ni cabeza

"Eso no tiene ni pies ni cabeza", agregó en entrevista a la radio Caracol de Bogotá, tras recordar que la oposición de Nicaragua quiere declarar a Ortega "en complicado estado mental".

Además, dijo que el mandatario nicaragüense "confunde las cosas", como por ejemplo decir que el gobierno les exige a las FARC que se desmovilicen como condición para un intercambio humanitario de rebeldes presos por secuestrados. "El está realmente confundido y creo que sus declaraciones han sido muy poco acertadas", anotó.

El viernes la cancillería colombiana elevó una nota de protesta al gobierno de Nicaragua tras las declaraciones de Ortega, quien advirtió que la rehen ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt podría ser asesinada para culpar de ello a los rebeldes, y de que llamara 'hermano' al líder de las FARC, Manuel Marulanda (alias 'Tirofijo').

En su entrevista, el ministro también habló sobre la denuncia del presidente Alvaro Uribe, el domingo, de que políticos extranjeros, que no identificó, aconsejan a las FARC no negociar el canje si el gobierno no desmilitariza una zona del suroeste del país para las tratativas.

"Me imagino que debe haber gente interesada en que eso no prospere", dijo refiriéndose a la propuesta de la Iglesia Católica, acogida por el gobierno, de ofrecer una zona de encuentro, de unos 150 kilómetros cuadrados, sin presencia de la fuerza pública o de rebeldes armados, para negociar el intercambio.

Presionar a la FARC

"Lo importante es presionar a las FARC para que respondan. Que digan si sí o si no. Porque llevamos más de dos semanas desde la oferta que hizo la Iglesia y que el gobierno aceptó, y el mundo entero está a la espera de que digan algo, y no han dicho absolutamente nada", anotó Santos.

El funcionario se mostró preocupado por el silencio de las FARC, "porque eso indica que están planeando algo para responder que no, pero no saben cómo hacerlo porque quedan muy mal ante la opinión pública nacional e internacional".

Las FARC y el gobierno intentan intercambiar un grupo de 45 secuestrados por unos 500 guerrilleros presos en cárceles del país, pero los rebeldes exigen la desmilitarización de dos municipios del suroeste colombiano para negociar el canje, lo que Uribe rechaza.