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Los magistrados liberales de la Sala Penal del Tribunal de Apelaciones de Granada, revocaron la sentencia condenatoria a 30 años de prisión a Eric Volz y la confirmaron para Julio Martín Chamorro.

La sentencia contó con los votos de los magistrados, Roberto Rodríguez y Alejandro Estrada a favor de Volz y el voto disidente del magistrado Norman Miranda quien consideraba que había pruebas para mantener la condena a los dos reos.

Una fuente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), reveló que la sentencia fue gestionada a través de un magistrado liberal de la Corte, quien tiene una estrecha relación con uno de los magistrados que votó a favor de Volz.

Fiscal General reprueba
El Fiscal General de la República, Julio Centeno Gómez calificó de barbaridad, salvajada la sentencia porque habían suficientes pruebas para confirmar la condena para los dos implicados.

Es una barbaridad que al reo más visible responsable, pero con mayor capacidad económica (Volz.) le revoquen la condena y al “chapiollo” (Martínez) se la confirmen, expresó Centeno indignado al recibir hoy la notificación de la sentencia que a su juicio tiene argumentos débiles e inconsistentes.

Centeno se mostró extrañado de que los magistrados inmediatamente ordenaron la libertad de Volz , la devolución de su pasaporte y diez mil dólares de una fianza para atenderse en un centro médico.

Anunció que recurrirán de casación a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), donde espera que revoquen lo decidido en el Tribunal de Apelaciones de Granada. Centeno expresó su preocupación por las decisiones que ha tomado en el poder judicial en los últimos días, en casos escandalosos.

Restroctiva
El pasado mes de febrero Volz junto al nicaragüense Martin Chamorro fueron condenados por violación y asesinato en perjuicio Doris Ivania Jiménez, novia del estadounidense.
Las defensas llevaron el caso a Apelación, y los largos y complejos expedientes de 508 folios fueron estudiados por Rodríguez Baltodano, quien elaboró su proyecto de sentencia desde julio pasado.

Desde entonces existían información el expediente ya ha sido estudiado en un 70 por ciento, y la tendencia era la de anular el juicio el caso por las anormalidades que se tenían, aunque en todo caso esas anormalidades como el caso de las pruebas presentadas presentaban muchas inconsistencias.

El pene de Dangla
Entre esas inconsistencias, prevalecía el hecho de la liberación de Nelson López Dangla, quien fuera acusado inicialmente como presunto coautor del crimen y luego fue puesto en libertad para formar parte de los testigos claves que la fiscalía utilizó en el juicio para probar la culpabilidad de Volz.

Sin embargo, Rodríguez en su momento argumentó que en el expediente, aparece la versión de que la médico forense Isolda Vanesa Arcia, al realizar examen a López Dangla el 24 de noviembre 2006 --cuatro días después del crimen-- indicó que éste presentaba lesiones contusas en su pene y equimosis en la región del glande, con cuatro a cinco días de evolución.

También se valoró el bajo desempeño que tuvo la policía en ubicar al empresario estadounidense Ken Ross, quien es frecuentemente mencionado en el acta de inspección ocular realizada por el investigador de la escena del crimen, Silvio Aguirre.

En su acta, Aguirre manifiesta que visitó la vivienda de Ross, pues en la investigación, diversas fuentes indicaron que él tenía cierto conocimiento de los hechos, no obstante, Aguirre expresó en su informe que al llegar a la casa de este hombre, uno de sus trabajadores le comunicó que el empresario se encontraba fuera de país.

Ken Ross, habitaba en San Juan del Sur y manejaba la empresa de bienes y raíces “Paradise Development Holden’s”.

El asunto de la coartada
Entre las evidencias presentadas por la defensa, se reevaluó las llamadas telefónicas que la defensa presentó para supuestamente probar la permanencia de Volz en Managua “antes, durante y después del crimen”, y fueron rechazadas por la juez del Distrito Penal de Juicio de Rivas, Ivett Toruño, quien alegó que si bien se podía probar el tiempo y el lugar de las llamadas, no así, a la persona que utilizó el teléfono.

Tefónica Móviles emitió el registro de llamadas hechas y recibidas el 21 de noviembre de 2006 al teléfono número 897-7325, aparentemente propiedad de Eric Volz.

Este informe indica que la antena de teléfonos, ubicada en “Residencial Los Robles” en Managua, registra llamadas hechas y recibidas, desde las ocho de la mañana hasta después de las tres de la tarde.

A este teléfono entró la llamada del número 887-7493 a las 14:43 (2:43 pm) en la que Gabriela Vanesa Sobalvarro se comunicó con Volz para informarle que Doris Jiménez había sido asesinada.

En su testimonio contra Volz, Sobalvarro apuntó que hizo la llamada unos 15 minutos después de haber visto el cadáver de Jiménez, declarando que apreció la actitud de Volz como la de alguien no conmovido. Sin embargo, esta prueba funcionó a favor de la defensa cuando fue avaluada por el tribunal, ya que consideró como prueba significativa que el teléfono, que no se movió del rastreo de una antena en la capital, haya sido contestado por Volz, sin el prever que sería localizado por Sovalbarro poco tiempo después del crimen.

Nunca alquiló personalmente el vehículo
Por otro lado, entre las pruebas que desfavorecían y afirmaban su participación en el asesinato, fue la renta de un vehículo a la empresa Hertz Rent a Car, que le fue llevado hasta la oficina de éste en Altamira, en el transcurso de las 3 de la tarde, según lo sugería el informe de esa empresa.

No obstante, la firma con la que se contrató el vehículo fue hecha por su secretaria, pues “Eric se encontraba consternado”, declaró en su momento su secretaria.

En esa ocasión Volz aparentemente firmó un bauncher en blanco para ser llenado hasta entregar y cancelar el alquiler del vehículo días después. La firma de dicho documento coincide con la firma de Volz, aunque por la simplicidad de ésta, --compuestas por sólo una E y una especie de W-- no se descartó la posibilidad de su falsificación.

Asimismo, pesaba sobre él el testimonio de la gerente de esta empresa, que aseguró haber sido inducida por la secretaria de Volz a emitir en su informe que éste retiró personalmente el vehículo.

Campaña mediática
Al margen pero a la espera del fallo, este juicio ha sido uno de los más controversiales de los últimos años, y la historia del estadounidense fue de interés para las cadenas noticiosas del norte, quienes presentaron el caso como un acto de injusticia y en que incluso su vida --en un país bananero -- estaba en riesgo.

“Soy el preso más famoso de todo el país, aquí todos saben quién soy”, dijo Eric Volz, en una ocasión para la cadena NBC, quien reiteró que en su juicio las autoridades negaron sus evidencias y a gran parte de los testigos que demostraban su inocencia.