•  |
  •  |
  • END

LEÓN
La rectora en funciones de la UNAN-León, Maritza Vargas Paiz, admitió este lunes, al finalizar la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, que desde el año pasado existen serias amenazas en contra de las autoridades de la Facultad de Educación y Humanidades, que se concretaron con la toma del edificio central del Alma Máter, el viernes último.

Por lo menos siete estudiantes de distintas carreras universitarias, afines al movimiento estudiantil CUUN y UNEN en León, serán sancionados por las autoridades del Consejo Universitario, algunos de estos jóvenes fueron señalados como reincidentes de provocar actos vandálicos, e inclusive ya habían sido expulsados.

De acuerdo con Maritza Vargas Paiz, los hechos de violencia acontecidos el viernes último dejaron cuantiosos daños materiales, pero, sobre todo, desprestigio y zozobra en la comunidad universitaria.

“En la sesión de este lunes, discutimos los antecedentes de algunos estudiantes que fueron plenamente identificados como responsables de la toma, destrucción del edificio, y autores directos de los enfrentamientos vandálicos que iniciaron el año pasado, cuando un grupo de estudiantes se tomó la Facultad de Educación y Humanidades, y en repetidas ocasiones continuó amenazando a sus autoridades”, señaló la funcionaria.

Además, añadió que hay casos de reincidencia de estudiantes “revoltosos”, no sólo bajo el período de administración del doctor Rigoberto Sampson, sino también durante el rectorado del doctor Ernesto Medina.

“Estamos considerando una suspensión de matrícula para estos jóvenes que, desde el año pasado, se han dedicado a dañar la imagen de la institución. Estos estudiantes hablan de autonomía universitaria, pero en realidad desconocen al doctor Mariano Fiallos Gil, Padre de la Autonomía Universitaria. Aquí debe prevalecer el Estado de derecho para todo mundo, y es necesario dialogar antes de tomar cualquier decisión apresurada”, enfatizó Maritza Vargas Paiz.

Las autoridades superiores de la casa de estudios superiores solicitaron a la Policía que investigue a las personas ajenas a la Universidad que también participaron de los hechos violentos del pasado viernes.