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Presuntas amenazas de muerte contra el gerente de la Empresa Integral de la Construcción “Manuel Escobar Pereira”, del Ministerio de Transporte e Infraestructura ubicada en Juigalpa, fueron las causas para correr de su trabajo el dirigente sindical Juan Bautista García Ríos, secretario general del Sindicato “Manuel Bermúdez”.

El despido de García Ríos se registró a mediados de enero en medio de una serie de acusaciones por presuntas irregularidades en la administración de la empresa, que culminó con la solicitud hecha por el sindicalista para que la Contraloría General de la República realizara una auditoría especial en la empresa estatal.

Rodolfo Ernesto Zapata Bendaña, Gerente General de la empresa, solicitó el 20 de enero pasado al inspector departamental del trabajo en Juigalpa, el desafuero de García Ríos, y la autorización para su despido, pero el sindicalista argumentó que el cese de su empleo fue la respuesta del funcionario a la petición que hizo a la Contraloría para una auditoría especial.

“De forma malcriada, grosera, me empezó a insultar, y, finalmente, me amenazó de muerte”, afirma el ingeniero Zapata Bendaña en su escrito al inspector del trabajo de Juigalpa. El gerente de la empresa del MTI basa su decisión en las expresiones injuriosas y calumniosas y en la violación del reglamento interno de la empresa.

García Ríos relató que en la administración de la empresa “Manuel Escobar Pereira”, adscrita al MTI, hay irregularidades que fueron constatadas por la inspectora del trabajo Hermelinda Campos Urbina en inspecciones laborales realizadas en fechas 22, 24, 28 y 29 de julio de 2008.

Entre ellas, destacó que 39 trabajadores de la empresa laboran desde hace años sin tener un contrato de trabajo, mientras que 92 documentos de este tipo carecen de la firma del empleador, fecha de celebración del contrato, el salario y otros.

Igualmente, unos 78 trabajadores tienen vacaciones acumuladas desde el año pasado sin ser programados sus días para descansar de acuerdo con la ley laboral.

Pero según García Ríos, lo más grave es una deuda millonaria que la empresa tiene con el INSS por no reportar las cotizaciones en 10 años que tiene el gerente general Rodolfo Zapata Bendaña, de estar al frente de la empresa.

El ingeniero Zapata, en un escrito enviado a la Inspectoría del Trabajo, y respaldado por un centenar de firmas, acusa al dirigente sindical de afiliar a trabajadores en su sindicato mediante la intimidación y la represión.