Lésber Quintero
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Habitantes de dos comunidades del municipio de Rivas pondrán fin a una crisis de agua a través de un proyecto que les permitirá recibir el vital líquido desde el lago Cocibolca, tal y como sucede en hogares de Cárdenas, San Juan del Sur y Juigalpa.

El proyecto se ejecuta en las comunidades Santa María y el Genízero, localizadas entre el kilómetro 123 y 125 de la carretera que va hacia la ciudad turística de San Juan del Sur. Según los pobladores, la obra podría estar siendo inaugurada entre octubre y noviembre.

Reyna Obando, presidenta de la junta directiva que se formó para impulsar el proyecto, aseguró que la iniciativa surgió gracias “al apoyo que brinda el parque Eolo de Nicaragua a estas comunidades. Ellos están financiando el 90% de la obra y el resto lo está aportando la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), la alcaldía y los habitantes”, explicó.

Las obra consiste en conectarse a la red de distribución de la planta de tratamiento que está en la comunidad La Virgen, la cual se encarga de captar agua del Cocibolca para potabilizarla y luego suministrarla a San Juan del Sur.

“La red de tuberías que se conecta con el acueducto de la planta ya se instaló y se extiende por un kilómetro, hasta llegar a un zona alta donde se instalarán dos tanques de almacenamiento y una bomba se encargará de distribuirla por la red domiciliar que ya se colocó”, explicó Obando.

Entre ambas comunidades se realizarán más de 180 conexiones domiciliares y para los habitantes esto es un sueño que está a punto de hacerse realidad, pues históricamente han carecido del servicio de agua potable y se han abastecido de sus pozos.

“Desde hace dos años los pozos se fueron secando uno a uno, sufrimos escasez y ahora hasta nos vemos obligados a recolectar agua lluvia para usarla en la limpieza del hogar, lavar ropa o bañarse y por esta razón el proyecto nos llena de alegría”, refirió Esperanza Contreras, de 62 años, quien habita en el callejón de El Genízero a San Fe.

ESCASEZ

En medio de la crisis, los habitantes reciben agua ocasionalmente a través de una pipa, pero debido a que es insuficiente algunos se ven obligados a comprar el barril de 12 latas a entre 50 y 60 córdobas. Los más perjudicados son los que viven en los callejones. 28.7020

Ana Lucrecia Castillo, miembro de la directiva y habitante de la comunidad Santa María, aseguró que con dicho proyecto esperan solucionar el desabastecimiento del vital líquido y mejorar la salud de los habitantes, “porque el agua de pozo que consumíamos no era adecuada para el consumo humano y por eso generaba diarreas, sobre todo en niños, así como problemas en los riñones”.

Así mismo, señaló que muchos habitantes se ven obligados a comprar agua envasada para el consumo humano y otros salen en carretones a buscarla a La Virgen.

En este proyecto, los habitantes aportaron 14 dólares por familia para la compra del terreno donde se instalarán los dos tanques.