Melvin Martínez
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Nicaragua tocó fondo en la lista de países más corruptos de Centroamérica. Y, para variar, se ubica entre los cuatro más deshonestos de Latinoamérica.

El organismo cívico Ética y Transparencia, capítulo local de la organización Transparencia Internacional, TI, dio a conocer ayer el informe de percepción de corrupción en 2008, donde Nicaragua se ubicó entre los países menos transparentes de la región.

En el Índice de Percepción de Corrupción para Latinoamérica, Nicaragua se ubica como el país más corrupto de Centroamérica, al obtener una calificación de 2.5 (de un total de 10) seguido por Honduras (2.6), Panamá (3.4), Guatemala (3.1), El Salvador (3.9) y Costa Rica, con una calificación de 5.1.

Allá, en el fondo

De acuerdo con Roberto Courtney, Director Ejecutivo de Ética y Transparencia, el informe de Transparencia Internacional 2008 ubicó a Nicaragua en una posición más lejana a la situación del país en 2007.

Según un Índice de Percepción de la Corrupción de 2008, Nicaragua empeoró su imagen, al descender del puesto 123 en 2007 --con una puntuación de 2.7--, a ocupar el año pasado el puesto 134, con 2.5 de calificación.

El informe citado analiza a 183 países del mundo, evaluando el índice de corrupción política de los mismos en una escala de diez a  cero puntos, donde a mayor nota corresponde menor índice de corrupción y viceversa.

No se informó por motivos electorales

Aunque el estudio se hizo público a nivel internacional a finales de septiembre de 2008, en Nicaragua se evitó comentar su resultado para tratar de no incidir en el proceso electoral de noviembre del año pasado, explicó Courtney.

A nivel latinoamericano, de 32 países, Nicaragua está en la cola con administraciones nada envidiables: ocupa el puesto 28 entre los menos transparentes, sólo por encima de Paraguay, Ecuador, Venezuela y Haití. Según el informe, Nicaragua pasó a ser el país más corrupto de Centroamérica, seguido por Honduras.

En el caso de Nicaragua, el informe critica el exceso de exoneraciones de procedimientos y requisitos contrataciones del Estado. Citan como ejemplo el caso del Instituto Nicaragüense de Energía, INE, en la compra de publicidad partidaria, y la compra de juguetes navideños en el caso del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Ministerio de la Familia, indica el informe dado a conocer por E y T.

CGR: pura inercia

Además, cuestiona la “inercia” de la Contraloría General de la República como órgano de control de los bienes del Estado, ya que no da seguimiento a denuncias de actos de corrupción que se están cometiendo en la actual administración.

“El informe te dice que seguimos en el mismo nivel de los gobiernos corruptos de derecha, pero en un gobierno que se denomina de izquierda”, expresó Courtney.

El informe señala que Nicaragua ha retrocedido en materia de transparencia en las siguientes áreas: manejo presupuestario, fiscalización institucional de entidades públicas, el gasto partidario en publicidad y programas de gobierno, y fraude electoral en las elecciones municipales de 2008.

Además, el informe señala que existe limitada aplicación de la Ley de Acceso a la Información y a otros mecanismos disponibles para transparentar los usos de los recursos públicos; funcionarios públicos amparados y munícipes que participan en la contienda electoral y electos, que tienen casos pendientes en la Contraloría General de la República.

“Es alarmante”

”Nos estamos convirtiendo en un país donde la corrupción es alarmante, y la corrupción extrema en la que estamos cayendo obstaculiza el desarrollo”, indicó Cesar Martínez, responsable de proyectos de E y T.

Las calificaciones de Nicaragua desde 2004 han sido las siguientes: 2004, 2.7; 2005, 2.6; 2006, 2.6; y 2007, 2.6. Según Transparencia Internacional, países con calificación menor a 3.0 son naciones donde la corrupción es extrema.

“Los resultados reflejan la triste tendencia que ha afectado a la región durante los últimos años y que persiste actualmente. Las iniciativas anticorrupción parecen haberse paralizado en gran medida, lo que resulta especialmente inquietante a la luz de programas de reforma impulsados por numerosos gobiernos, así como del lugar preponderante que ocupa el tema de la corrupción en la agenda política y las campañas electorales en la región”, sostiene el informe.