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La vieja disputa por la tenencia de 71 manzanas de tierra cerca de las costas de Playa Amarillo del municipio de Tola, aparentemente era algo que ya se había “apagado”, pero se encendió como parte de un “coletazo” de la pasada campaña electoral.

Considerada la “Playa Dorada” de Tola, desde inicios de los 90 ha sido una verdadera zona de conflictos, entrega masiva de títulos, inscripciones y anulaciones de títulos.

El lío por esas codiciadas costas bajó de tono cuando las 71 manzanas pasaron a nombre del Estado a petición del Procurador General de la República, Hernán Estrada, dejando de esa manera fuera de pelea, al granadino Bayardo Argüello, ex miembro de la Resistencia, al ex militar César Trinidad Ibarra, y a centenares de familias que se mantenían en las costas para exigir al gobierno que se las entregara.

La propiedad pasó a nombre del Estado en noviembre de 2007, y fue inscrita en el tomo 421 folio 173 al 178 asiento. Desde 2005 la propiedad estaba a favor de Ibarra y de otras nueve personas que fueron beneficiadas por Título de Reforma Agraria, emitido el 16 de enero de 1988, pero que extrañamente lo inscribieron diecisiete años después.

Pero las trifulcas y desalojos policiales era lo común desde 1993, cuando el granadino Argüello reclamaba la propiedad al manifestar que había comprado el área a la Cornap, y al lío se sumaron ex miembros de la Resistencia, que presentaban 14 títulos de Reforma Agraria, y a Ibarra, el registrador Público de Rivas, Pedro Muñoz, le canceló la inscripción.

En medio de las trifulcas y desalojos violentos, y procesos judiciales que aún se ventilan en el Juzgado de Distrito Civil de Rivas, Ibarra logró en apelación que se le restituyera la inscripción de la propiedad. Eso ocurrió el 16 de febrero de 2007, cuando la entonces Juez de dicho juzgado, Marianela Paredes, ordenó al registrador público restituir la inscripción de las 71 manzanas a favor de Ibarra.

Le costó su traslado al juez

Eso le costó una traslado a dicho Juez, y a Ibarra y resto de personas favorecidas no les duró mucho la alegría, ya que cuando se nombró a la juez Jenny Chávez Zapata como la sustituta de Paredes, el caso volvió a revisarse a petición de Argüello. La nueva judicial decidió el 13 de septiembre de ese mismo año cancelar de nuevamente la inscripción a favor de Ibarra.

Dos meses después, la propiedad pasó a nombre del Estado a petición del Procurador Estrada, y extrañamente días antes de las elecciones municipales, funcionarios de la Procuraduría se trasladaron a Tola a extender nueve títulos que favorecían a más de 500 personas, asignándoles entre todas 30 manzanas.

Como la novia….

Lo sorprendente es que cuando los favorecidos acuden al Registro Público a inscribir sus títulos, les dicen que es imposible, porque las 71 manzanas aún están a nombre del Estado, por lo que al parecer fue un engaño electorero.

Por su parte, la misma Procuraduría le entregó a Ibarra tres días antes de las elecciones, la no objeción de 22 manzanas que aparecen inscritas bajo el número registral 35,660, asiento dos folio, 42 y 54, tomo 381 del Registro Público de la Propiedad de Rivas. La carta de no objeción señala que las 22 manzanas no le causan daño al Estado y es firmada por el propio Estrada, el cinco de noviembre de 2008.

Pero eso no es todo. El siete de octubre de ese mismo año Ibarra es beneficiado con otra carta de no objeción en la que lo benefician con 15 manzanas de tierra, siempre ubicadas en las costas de Playa Amarillo, y éstas aparecen inscritas con la misma cuenta registral de las 22 manzanas, y hacen mención de que dichas tierras le fueron entregadas a través del mismo título de Reforma Agraria, con que Ibarra ya había inscrito en dos ocasiones la propiedad.

Sin embargo, a Ibarra tampoco le inscriben la propiedad, al igual que las familias beneficiadas con los nueve títulos grupales, y según el Registrador Público será hasta que la PGR le dé el visto bueno que se procederá a inscribir dichos títulos.

Mañana: Versión del Procurador en Rivas, Wilber Ibarra