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Todo hace indicar que a la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, se le olvidó lo que con entusiasmo dijo el presidente Ortega, cuando los países donantes suspendieron la cooperación y se congeló la Cuenta del Milenio: “Ahora somos más libres”.

La titular del Migob clamó que “hoy más que nunca es necesario el apoyo económico de organismos como Cáritas y Nicaragua American Fundation”.

Y es que la situación para su ministerio, con los mismos problemas que el resto del gabinete, no da para estar recordando, ni mucho menos hacer caso a las célebres palabras del Presidente, porque a la ministra le recortaron más de 90 millones de córdobas.

La urgencia del respaldo económico de organismos cooperantes es tanta, que Morales reconoció que así “de alguna forma se mitigarán los efectos negativos que representa dicho recorte”.

El año pasado, el sistema penitenciario nacional tuvo un gasto en el consumo de energía eléctrica de 7.8 millones de córdobas, este año sólo le fueron asignados cinco millones, por lo que según Morales, se están implementando una serie de medidas alternativas para cubrir el déficit de 2.8 millones, tales como revisión de paneles solares, cambio de transformadores y la cancelación de permisos para introducir artículos electrodomésticos a las celdas.

Las declaraciones de la ministra Morales fueron emitidas en el transcurso de la entrega de diplomas del III Diplomado en Formación para Facilitadores y Facilitadoras de los Derechos Humanos en los Privados de Libertad, realizado ayer, donde se graduaron 49 reos del sistema penitenciario de Estelí, quienes fueron instruidos en la defensa de los derechos ciudadanos de los individuos que pagan alguna condena en prisión.

Este diplomado estuvo compuesto por seis módulos, completando 180 horas, y recibió el apoyo de la Universidad Internacional de la Integración de América Latina, Unival.

De igual forma, el rector de esta Alma Máter, Sergio Bonilla, aseguró que es un orgullo poder contribuir a que los privados de libertad se reintegren a la labor social, empezando por los estudios y facilitando una plataforma de conocimientos de los derechos de los reos, que pueden desembocar en una disminución de condena producto de un buen comportamiento.