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Al verlos, nadie imaginaría que algún día cometieron delitos y que compartieron celda hasta con seis presos, teniendo como apoyo, para el sueño, sólo una vieja hamaca.

Sus ropas denotan trabajo y apuros propios de cualquier mortal procedente de una familia pobre. Su actitud, además, es discreta: son de poco hablar y no se muestran curiosos.

Pero ayer David Mendoza, Santos Pastrana y Larry Javier Reyes, procedentes de la Cárcel Modelo de Tipitapa, tuvieron que lidiar con los medios de comunicación y con un nuevo ambiente: el Hospital Escuela “Antonio Lenín Fonseca”. Sorprendentemente, no se les vio en aprietos: resumieron su historia y posaron para las cámaras.

Los tres hombres cumplirán, durante un año, su régimen abierto limpiando los pasillos principales y colaterales del hospital, un centro asistencial de referencia nacional, ubicado en Managua, que demanda 25 trabajadores de limpieza, entre 50 y 60 enfermeras, dos técnicos de informática, soldadores y electricistas.

Mendoza dice que ni de broma le pasó por la mente iniciar ese régimen --donde no hay vigilancia ni control rígido-- en un hospital, y con “el sol en toda su magnitud, sin el encierro ni el bullicio del resto de presos”.

Pastrana y Reyes coinciden con Mendoza. Sus familias todavía no saben del cambio, “porque pasamos como por cuatro entrevistas antes de venir al hospital: hablamos con el psicólogo y con funcionarios de ‘La Modelo’ que nos hicieron muchas preguntas, algunas sobre nuestro proceder en un ambiente como éste”, explica Reyes.

“Todavía ayer (jueves pasado) tuvimos la última entrevista con el señor alcaide de ‘La Modelo’, quien nos tanteó una vez más antes de darnos la salida”, agrega el muchacho, originario de Managua.

Inserción se ampliará

El director de la Cárcel Modelo, de Tipitapa, alcaide Oscar Molina, detalla que los tres hombres cumplen condenas que van de los tres a 16 años, las cuales han cumplido en un 70 por ciento.

“Tienen buena conducta y están dispuestos a terminar bien su régimen, y se ha decidido --cumpliendo con la Ley 473 (Ley del Régimen Penitenciario y Ejecución de Pena)-- que se reinserten a la sociedad, que sean parte de la participación ciudadana, y el ‘Lenín’ nos está dando esa oportunidad”, destaca.

En ese contexto, el doctor Melvin Agurcia, Director del hospital, expone que optaron por suscribir un convenio con “La Modelo” para ayudar al proceso descrito y de paso reducir el déficit de personal que hay en el centro asistencial.

“La labor que ellos (los reos) realizarán la denominamos ‘Yo Participo’. Los tres serán parte del proyecto de participación ciudadana que estamos impulsando en el hospital”, señala Agurcia, tras indicar que, además, serán tratados como parte del personal.

De entrada, los tres reos recibieron ayer camisetas, gorras y ropa de descanso, lo que les vino bien, pues únicamente “aliñaron” dos mudadas en su traslado al centro asistencial.

De acuerdo con el doctor Agurcia, ellos dormirán en el albergue del “Lenín Fonseca”, e iniciarán labores a las siete de la mañana. “Como todo trabajador cumplirán sus ocho horas laborales y descansarán”, precisa el subdirector del “Lenín Fonseca”, doctor Ramón Meléndez.

Sus familiares podrán visitarlos una vez por semana, y tendrán una supervisión frecuente de parte del personal de La Modelo. Molina indica que agregarán al proyecto a otros presidiarios.

“Mañana (hoy) traeremos a un reo que es soldador, y también tenemos previsto añadir a la lista a electricistas y a técnicos en informática, ya que el hospital está requiriendo de este tipo de personal”, especifica. De manera que en el “Lenín” estarían entre seis y diez reos en esa condición.

Molina no descarta ampliar el convenio a otros hospitales de referencia nacional, pues subraya que cuentan con al menos 95 reos en régimen abierto que cumplen diferentes condenas, incluidas las de hurto. “Porque lo que queremos, con este nuevo gobierno, es darles verdaderamente una oportunidad”, apunta.

Albañiles y de campo

David Mendoza dice que es originario de Managua. Tiene dos hijos pequeños que solían visitarlo, junto con su suegra, en la Cárcel Modelo. “Porque mi esposa no me ha apoyado tanto, sólo los niños han llegado a verme, ya que la señora (la suegra) gracias a Dios no se ha olvidado de mí”, comenta.

Mendoza, de 34 años, aprendió a leer en “La Modelo”. “Allí saqué primaria y secundaria”, explica con orgullo.

Santos Pastrana, de 38 años, refiere que sus hijos están “algo grandes”. Cuenta, sin embargo, que sus familiares siempre lo visitan. Él es un agricultor de Estelí, y en la cárcel compartió su quehacer con sus compañeros.

Larry Javier Reyes, de 28 años, mientras tanto, comentó que antes de llegar a “La Modelo” laboró como albañil. “Pero caí en ‘La Modelo’ y entonces he tenido otro aprendizaje, pues sembré hasta hortalizas estando allá”, señala, tras apuntar que también tiene dos hijos.