•  |
  •  |
  • END

Unos levantaron las manos en señal de aplausos, otros reían sin parar. Hay quienes gritaban de alegría o simplemente de una forma cariñosa felicitaban a sus compañeros con una palmadita en la espalda, demostrando su amistad y los buenos deportistas que son. Todos celebraron con emoción el final de la IV edición de los Olimpipitos.

Los 720 pequeños atletas con capacidades diferentes, provenientes de distintos rincones de nuestro país, vivieron dos días de mucha adrenalina, ya que se alejaron de las rutinas diarias. Después de participar en las disciplinas de 50 y 100 metros planos, lanzamiento de jabalina o bala, salto con impulso o sin impulso, y juegos en grupos, las delegaciones de Managua, Chontales, Jinotega, Bluefields, La Concepción, Ocotal, Chinandega, y otros lugares de Nicaragua, se ordenaron para recibir sus reconocimientos como ganadores en las distintas competencias.

En estas olimpiadas especiales, se encuentran las más grandes historias de superación y amor por la vida. Historias que cuentan las experiencias de niños, que a tan cortas edades han sabido demostrar a los adultos y también a otros menores, que ninguna discapacidad, significa un impedimento para hacer los sueños realidad.

La luchadora Leydi y el inspirador Melvin

Tal es el caso de Ana Ley-di Benavídez, una pequeña de 10 años, que tras una caída cuando apenas tenía un añito, sufrió un retraso psicomotor que impidió su desarrollo normal y provocó una deficiencia intelectual moderada. Pero Ana Leydi siempre ha sido una luchadora. Empezó a asistir al Centro Los Pipitos de Palacagüina, donde gracias a las terapias físicas y psicológicas, así como a los ejercicios que los instructores les orientaban, aprendió a dar sus primeros pasos poco a poco hasta convertirse en toda una corredora.

En su primera participación en los Olimpipitos, Ana Leydi compitió en los 50 metros planos, obteniendo el segundo lugar. “Estoy contenta de haber venido porque conocí muchos niños y me gané esta medalla”, expresó la pequeña, con sus hermosos ojos aún brillantes después de bajar del podio.

Otro personaje inspirador es Melvin Bustos, quien es parte de la delegación de San Juan del Sur. A pesar de que este adolescente de 14 años, padece Síndrome de Down, su amor por el deporte lo ha llevado a ganar el primer lugar en lanzamiento de jabalina.

“Estoy feliz”, dijo un sonriente Melvin con la medalla entre sus manos, acompañado por la directora del Centro Los Pipitos San Juan del Sur, Lilian Noguera, quien expresó sentirse muy orgullosa del pequeño. “Ésta es la segunda vez que Melvin participa en los Olimpipitos. En la primera ocasión logró el segundo lugar en la misma disciplina, pero se ha superado y se llevó el primer puesto”, comentó Noguera.

El fuerte calor provocado por el radiante sol de la mañana no pudo bajar los ánimos de los familiares y de los profesores, quienes al ver divertirse a los menores irradiaban un regocijo contagioso.