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  • AFP

La diputada ante el Parlamento Centroamericano, Bridgete Budier, acusó de racista a la discoteca capitalina El Chamán ante la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos, que dirige Omar Cabezas, quien aseguró que pedirá a las autoridades el cierre del local. "Hay que cerrar ese lugar por racistas. Cómo vas a creer que no van a dejar entrar a los jóvenes por ser negros. Esa es una violación a los derechos humanos", expresó el procurador. Por su parte, la legisladora denunció que "en pleno siglo XXI no puede ser posible que todavía exista la discriminación". 

Budier, quien es originaria del Caribe sur de Nicaragua, habitada por negros descendientes de esclavos, indígenas y mestizos, afirmó que los guardias de seguridad del centro de diversión no la quisieron dejar entrar la semana pasada, igual que al diputado nicaragüense, -también originario del Caribe- Francisco Campbell, y a sus acompañantes, por su color de piel. La parlamentaria presentó la denuncia contra los propietarios de la disco, uno de los centros más antiguos y populares de la capital, que alega tiene derecho de seleccionar a sus clientes.

"No puede ser que en lugares públicos se estén dando este tipo de cosas", aseguró Budier, cuyo pronunciamiento generó molestia entre residentes de las dos regiones del Caribe nicaragüense habitadas por estos grupos étnicos. La Fiscalía prometió que abrirá una investigación contra los propietarios del centro nocturno, debido a que la discriminación racial es un delito penado por la ley, y cuyas sanciones están establecidas en el nuevo Código Penal vigente (Artículos 427 y 428).