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CARAZO

La mañana de este martes fue dejado en libertad Martín Antonio Dávila Rocha, hijo de crianza del norteamericano John David Rephor, debido a que la Policía Nacional todavía recopila más información sobre este caso.

El subcomisionado Ángel Bonilla Largaespada, jefe de la delegación policial de San Marcos, expresó a END que “tanto John Rephor como Martín Dávila, tendrán que enfrentar el proceso penal y las remisiones a juicios por tres causas, entre ellas, la tenencia ilegal de armas de fuego, por almacenamiento y tráfico de piezas arqueológicas que son patrimonio del Estado, y se está investigando el delito de pornografía infantil”.

“Martín Dávila goza de casa por cárcel al igual que el norteamericano por enfermedad, pero nosotros seguimos investigando porque las fotografías encontradas en una de las vasijas que estaban en la casa de habitación de ambos mostraban a más de cien niños de diferente contextura, entre las edades de 7 a 13 años, desnudos y realizando actos sexuales, lo que nos puede indicar que pudo haber violaciones a estos infantes, cuya procedencia e identidad estamos indagando”, dijo el oficial.

Encuentran más piezas en otras dos viviendas

La Policía Económica, junto a autoridades del Instituto de Cultura y la Fiscalía, allanó la vivienda de Nora Briceño González, ubicada en la entrada al municipio de San Marcos por la carretera de Masatepe, donde se ocuparon 215 piezas arqueológicas.

Mientras que en la comunidad Fátima, en la propiedad de otro norteamericano, de nombre Erick Vander Bengher, de 50 años, se ocuparon 139 fósiles que deberán ser examinados con detenimiento por paleontólogos para determinar a qué tiempo corresponden.

Las piezas son revisadas actualmente por María Lilí Calero, responsable del Departamento de Arqueología del Instituto Nicaragüense de Cultura, y por Ramiro García Vargas, paleontólogo, que en los próximos días darán a conocer en su totalidad cuántas de estas piezas --que incluyen 12 imágenes religiosas--, son originales y cuantas son réplicas.

Por su parte, el subcomisionado Andrés Gómez Palacios, segundo jefe del Departamento de Investigación Económica estatal, afirmó que “estamos investigando de cerca el caso, porque además de encontrarse las piezas arqueológicas estamos buscando la procedencia de esos niños que salen en las fotografías”.

El contrabando

También hay un equipo en la delegación central de Correos de Nicaragua, porque algunos trabajadores, por negligencia, permitieron la salida hacia Estados Unidos, de paquetes con piezas antiguas que son patrimonio de nuestro país, y estamos verificando esos datos”, acotó el uniformado.

Mientras tanto, la doctora Xiomara López, Fiscal del Ministerio Público, afirmó que “el caso es muy delicado, todavía nosotros no tenemos todo el expediente por las debidas averiguaciones de la Policía Nacional, pero sí ya se dio la audiencia inicial sobre la acusación por la tenencia ilegal de armas, y la juez remitió audiencia preliminar para el 17 de marzo y cambió la medida cautelar de casa por cárcel para ambos imputados, por no constituir los elementos suficientes al momento de la acusación”.

EL NUEVO DIARIO buscó en la casa de habitación en San Marcos --de la casa cural 2 cuadras al este-- al norteamericano John Rephor, pero quien salió fue su hijo adoptivo, Martín Dávila, quien exteriorizó: “Yo no tengo nada que ver con lo que me acusa la Policía, si yo mismo los llamé para que realizaran el allanamiento en la casa de mi papá.

“Al revisar las vasijas ellos sacaron una bolsa que yo creí que era droga, pero al abrirla encontraron varias fotos que no me pertenecen, mucho menos a mi padre. Es cierto que tres menores viven aquí en la casa, pero con consentimiento de sus padres, y a ellos desde pequeños se les ha dado casa, estudios, comida y ropa a cambio de que ayudan a mi papa porque él está muy enfermo, además de ser diabético tiene una fuerte infección en los riñones”.

Dávila aseguró que la Policía fue la que colocó las fotografías para involucrarnos y echarnos presos, porque quien le vendió a mi papá es un reconocido estafador de piezas arqueológicas”. Confesó, además, a EL NUEVO DIARIO, que el norteamericano Rephor ha invertido más de 80 mil dólares en piezas antiguas.

Es importante mencionar que después de las investigaciones, si se llega a comprobar la pornografía infantil por parte del norteamericano, se le aplicaría el artículo 175, del nuevo Código, en el cual se refiere a Explotación sexual, pornografía y acto sexual con adolescentes mediante pago, y donde se lee que “quien induzca, facilite y promueva o utilice con fines sexuales eróticos a personas menores de 17 años o discapacitados, haciéndolos presenciar o participar en un comportamiento o espectáculo público o privado, aunque la víctima consienta en presenciar ese comportamiento o participar en él…, será penado de 5 a 7 años de prisión”.

Finalmente, las piezas que encontró la Policía Nacional en las tres casas que allanó la Policía Nacional, pueden llegar a valer más de 10 millones de dólares. La Ley Decreto de Cultura Nacional 11-42, publicada en La Gaceta 282 del 2 de diciembre de 1982, refiere que todos las piezas arqueológicas encontradas en nuestro país son patrimonio nacional y cultural, y tienen que inscribirse en el Instituto Nicaragüense de Cultura, y no pueden ser vendidos, transportados ni almacenados.