•  |
  •  |
  • END

El presidente Daniel Ortega inauguró ayer la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales “Augusto C. Sandino”, la que a partir de hoy procesará 132 mil metros cúbicos de agua que vierten los capitalinos a través de las tuberías de alcantarillado sanitario, en una red de 32 kilómetros a lo largo de Managua.

Al acto de inauguración asistieron el canciller Samuel Santos; el alcalde capitalino, Alexis Argüello; la representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mirna Liévano; la esposa del Presidente de la República, Rosario Murillo; el Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, y la Embajadora de Alemania en Nicaragua, Betina Kern.

Ruth Selma Herrera, Presidenta de la estatal Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), dio las palabras de bienvenida y explicó que las intenciones de iniciar un proceso de saneamiento de lago Xolotlán o de Managua surgieron hace 82 años, cuando en 1927 las autoridades gubernamentales de esa época iniciaron la planificación de un sistema de alcantarillado sanitario.

Herrera destacó que hasta ayer, unos 120 mil usuarios de Enacal que están conectados al sistema de alcantarillado, ya no verterán las aguas servidas al lago, quienes también pagarán un cargo por “tratamiento de las aguas”, pues a partir de hoy la planta empezará a recibir alrededor de 132 mil metros cúbicos para frenar la contaminación.

Sin embargo, la planta tiene capacidad para tratar 180 mil metros cúbicos, con el propósito de ir conectando en el futuro a otros usuarios de la Aguadora a la red de tubería que llevan el agua hacia el plantel.

Agregó que las obras iniciaron hace más de tres años, y en ese período se construyeron una red de 32 kilómetros de tubería para conectar las aguas, una red de 28 kilómetros para trasladar e interceptar el líquido y llevarlo directamente a la planta, la cual está ubicada de La Subasta, sobre la Carretera Norte, dos kilómetros hacia el lago.

El costo total del proyecto es de 85.5 millones de dólares, de los cuales 30 millones de dólares fueron donados por KFW de Alemania, cuyo financiamiento corresponde a la construcción de la planta de tratamiento. También hubo financiamiento del BID, Fondos Nórdicos, fondos propios de Enacal y del Gobierno central.

La titular de Enacal también anunció que a partir de este lunes iniciará la construcción de otra red de tubería colectora de aguas servidas desde Ticuantepe, Veracruz y zonas aledañas, hasta llegar a las instalaciones de la planta de tratamiento.

Según funcionarios de Enacal, esas obras serán financiadas por un préstamo que hizo el BID de 10 millones de dólares a la aguadora.

Historial de construcción

Inicialmente, la construcción de la planta estaba prevista en una zona ubicada del paso a desnivel de Portezuelo hacia el norte, a orillas del lago, pero las inundaciones provocadas por el huracán Mitch trasladaron el proyecto adonde ahora se encuentra.

Para entonces, se identificaban 17 puntos o desaguaderos por donde los capitalinos descargaban al lago Xolotlán alrededor de 30 y 40 millones de galones de aguas negras diariamente.

El Xolotlán tiene una superficie de un mil 16 kilómetros cuadrados y recibe las aguas negras desde 1927, pues un año antes así lo decidió el entonces presidente José María Moncada. Hasta el año pasado recibía las aguas residuales de unas 60 empresas industriales y más de un millón de capitalinos.

El plan para construir la planta estuvo listo desde 1997, pero fue hasta 2001 que se comenzó a trabajar en la rehabilitación de los primeros 18 kilómetros de tuberías colectoras.

Después de múltiples discusiones, de búsqueda de recursos financieros y de un extenso proceso de licitación, el 15 de diciembre de 2004 Enacal firma el contrato de construcción de la planta con el ganador del concurso, la empresa inglesa Biwater International, que subcontrató para estas obras a Coperco de Nicaragua y Meco Santa Fe.

Según el contrato, la obra estaría finalizada en 30 meses, o sea, a mediados de 2007. No obstante, después de nuevos y variados atrasos, Enacal anuncia el inicio de la construcción hasta el 29 de noviembre de 2006.

La ejecución de las obras inicia con la instalación de pequeños tramos de tuberías de diferente diámetro o grosor. En la zona alta de la capital se instaló conductores que oscilan entre 10 y 20 pulgadas, mientras la tubería interceptora contemplaba diámetros entre 36 y 60 pulgadas.

La tubería más grande, con diámetros que oscilan entre las 54 y 84 pulgadas, está instalada entre el Puente El Edén y la parte costera del lago, donde está ubicada la planta de tratamiento.

Ahora, además de esta tubería que acopia y transporta las aguas negras por gravedad, el sistema cuenta con seis estaciones de bombeo para impulsar la corriente, ya que existen diversos puntos capitalinos donde el agua no puede circular por gravedad, debido a la irregularidad en la altura del terreno.

La planta ahora puede filtrar diariamente 120 mil metros cúbicos de aguas servidas, lo que aumentará hasta 182 mil 500 el próximo año.

Proceso de tratamiento

En este plantel se desarrollan dos tipos de procesos de tratamiento para las aguas negras, y uno para el lodo residual, que es producto de lo anterior.

El primero, el tratamiento mecánico, consiste en quitar todos los objetos sólidos con que llegan las aguas negras, lo que incluye separación de arenas y grasas. El líquido es filtrado por rejillas y luego es circulado por un sedimentador primario, para quitarle cualquier objeto sólido que pueda contener.

El segundo, tratamiento biológico, consiste en aplicarle a este líquido resultante, otro filtrado pero con rejillas más estrechas, hasta lograr evacuar las impurezas de color y olor. Eso incluye la filtración por goteo hasta obtener una calidad de líquido acorde con los niveles que debería tener un lago de las características del Xolotlán.

Esta agua es vertida al lago mediante estaciones de bombeo y el lodo orgánico resultante del proceso, es acumulado en piletas que sirven de espesadores y digestores para su aprovechamiento en la agricultura.

Esta materia concentrada hermética en grandes cantidades, en pocos días emana gas metano, por lo cual, se instaló un quemador de biogás, para evitar eventuales explosiones naturales o buscar su futuro aprovechamiento en la generación de energía eléctrica.