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Una leve mejoría en la venta de viviendas reportó la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), luego de concluida una mini-feria de tres días, donde 16 empresas del sector ofrecieron sus proyectos con nuevas medidas bancarias que flexibilizaron el crédito.

Alfonso Silva, Presidente del Cadur, informó que en la feria participaron 16 empresas urbanizadoras con 24 proyectos habitacionales, y después de tres días se logró “amarrar” entre 60 y 70 viviendas, entre pago enganches, solicitudes de crédito y pagos y reservaciones de lotes.

“Fue un éxito rotundo. La cantidad de gente que llegó fue inesperada, esperábamos que la visita fuera mínima, fría, porque veníamos de estarle diciendo a la gente durante meses que las cosas estaban mal por la crisis, que no teníamos apoyo y que las ventas habían caído, pero con las noticias de flexibilización de la banca y las medidas de agilización del sector, la gente se animó a venir”, expresó Silva.

El año pasado el sector reportó la peor caída de ventas de viviendas en los últimos dos años, cuando a finales de diciembre de 2008 la compra de casas había caído al 90 por ciento en comparación a 2007.

“Fue un salto absoluto, el rubro de la construcción estaba casi paralizado, amenazado con la quiebra por la restricción de la crisis, pero la gente llegó a ver las ofertas, y fue positivo que el banco se abriera a los créditos, y eso nos alegra, nos pone optimista, porque si las ventas de viviendas mejoran, mejora la economía del país”, exaltó Silva.

“Llegaron los que queríamos”

En el evento comercial se ofrecieron casas con precios de entre 12,500 y 54 mil dólares. “Llegó la gente que nosotros queríamos atraer, a las familias de ingresos medios y bajos interesados en casas de interés social para arriba, eso nos motiva a mantener los precios”, dijo Silva, quien manifestó la esperanza de que todos los bancos se sumen a la iniciativa de promocionar las ventas de viviendas sociales con flexibilidad en el acceso a los créditos.

Una de las preocupaciones del sector, al inicio del año, era la vigencia de una normativa de la Superintendencia de Bancos que establecía un límite de hasta el 40 por ciento de los ingresos del cliente comprometidos al pago de deudas. Quien destinara más allá de ese límite, no obtenía esa oportunidad en la banca.

Demandas de viviendas sociales

Esa normativa se flexibilizó, y se permitió que los clientes comprometieran el pago de sus ingresos en hasta el 50 por ciento si adquirían viviendas de interés social (menores de 20 mil dólares), y se bajaron los intereses y se aumentó el financiamiento para las primas de viviendas, bajando del 30 al 10 por ciento financiado por la banca.

El Gabinete Económico proyectó para 2009, como un elemento para activar el mercado y tratar de contrarrestar la crisis económica mundial que afecta al país, dinamizar el sector de la construcción en materia de viviendas sociales. La medida de flexibilizar los accesos a los créditos bancarios fue asumida por las instituciones del sector financiero, y las urbanizadoras se comprometieron a priorizar la construcción de viviendas para sectores medios y bajos.