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Francisco López Centeno, presidente de Petronic, vicepresidente de Albanisa y tesorero del partido de gobierno (FSLN), anunció el jueves la inauguración de dos planteles en Puerto Corinto, Chinandega, para almacenar 470 mil barriles de derivados del petróleo, los cuales no cuentan con permiso ambiental del Marena, ni permisos del Ministerio de Energía y Minas (MEM) ni del INE.

El presidente de Petronic explicó el viernes pasado a un canal de televisión oficialista, que la inversión de esos dos planteles, denominados “Benjamín Zeledón” y “Germán Pomares”, supera los 24 millones de dólares como parte de la primera fase de la refinería.

En el primer emplazamiento existen dos tanques donde se podrá almacenar 100 mil barriles de búnker. En el “Germán Pomares”, existen siete tanques que pueden acopiar 270 mil barriles, entre búnker, diesel y gasolinas.

Agregó que esos planteles son parte del “Complejo de Bolívar a Sandino”, lo que también incluye los depósitos que fueron embargados el 18 de agosto de 2007 a la Esso Standard Oil, pero que ahora fueron comprados por Petronic, y en donde se pueden almacenar hasta 47 mil barriles de diesel.

¿Qué cosa es esto del Complejo Industrial Petrolero de Bolívar a Sandino?, se preguntó López Centeno, y se respondió: “Es pasar de una capacidad instalada en Nicaragua de 143 mil barriles que tenía el Estado, a tener ahora la cantidad de 613 mil barriles. Es hablar de 470 mil barriles adicionales en menos de dos años. Con este esfuerzo, con este auspicio, prácticamente viene siendo tres veces más, adicionales a las capacidades que se tenía”, enfatizó.

“Esos que estaban ahí dudosos, ¿qué están haciendo?, ¿hacia dónde vamos? y ¿qué avance lleva este tema de la refinería? Esto es parte de las fases. Se están creando las condiciones de recepción de combustible para distribuirlo”, expresó el tesorero del FSLN.

¿Y el desembolso de US$ 250 millones?

Sin embargo, el 21 de diciembre de 2007, el tesorero del FSLN anunció desde La Habana, Cuba, con “bombos y platillos”, que el gobierno de Venezuela había aprobado el desembolso de 250 millones de dólares para iniciar la construcción de la primera fase de la refinería y de una planta petroquímica en Nicaragua, cuyo costo total se estima en cuatro mil 500 millones de dólares en un plazo de cuatro años, a partir de 2008.

Y por eso, desde el primero de diciembre del año pasado EL NUEVO DIARIO ha intentado conocer los detalles de los avances de esa primera fase, en palabras de López Centeno y del entonces gerente general de Alba de Nicaragua, S.A. (Albanisa), Luis Contreras, pero hasta la fecha ha sido imposible.

El pasado martes solicitamos por escrito a López Centeno, en su calidad de presidente de la estatal Petróleos de Nicaragua S.A. (Petronic), nos brindará una entrevista al respecto. Lo mismo le solicitamos a los personeros de Albanisa en Managua, pero tampoco hubo respuesta.

La carta dirigida a López Centeno fue recibida a las 4:31 de la tarde por Heidy P., y la otra misiva fue recibida por María Hernández, a las 5:02 de la tarde, según copia de los documentos recibidos.

Y aunque hemos solicitado esa información desde hace más de dos meses y por diversos medios, el pasado 20 de febrero, López Centeno reveló a un medio televisivo afín al gobierno, que la inversión de lo que se presume será la primera fase de la construcción de la refinería “Supremo Sueño de Bolívar”, en realidad, “supera los 24 millones de dólares”.

López Centeno, considerado uno de los hombres de confianza del presidente Daniel Ortega, no explicó qué pasó con los restantes 226 millones de dólares que él mismo anunció desde La Habana, y que serían destinados para la construcción de la primera fase de la refinería en el país.

“Son 250 millones de dólares en esta primera etapa que implica la capacidad de almacenamiento y distribución a nivel local e inclusive un poco más allá de nuestros fronteras”, dijo en esa ocasión en rueda de prensa López Centeno, quien también fue designado por Ortega para ocupar un puesto en la Junta Directiva de Unión Fenosa, “para velar que las transacciones que haga esa empresa sean transparentes”, según han dicho diputados sandinistas.

¿Y los datos precisos?

El vicepresidente de Albanisa dijo que en el primer año del gobierno de Ortega (2007), “nosotros únicamente alcanzamos importaciones por 1.7 millones de barriles”, y él mismo reconoce que esa cantidad ni siquiera alcanza el 20 por ciento de la demanda de importaciones.

“El año pasado logramos incorporar una capacidad que reactivamos en Corinto, y otra adicional que negociamos con una empresa petrolera (Esso). Logramos descargar 5.6 millones de barriles. Este año vamos a tener una capacidad de recepción o una proyección que estamos para el 2009, de 9.7 millones de barriles”, estimó el funcionario, quien recordó que un 25 por ciento de la factura petrolera que se importa de Venezuela es destinados a proyectos sociales.

El presidente de Petronic no fue cuestionado sobre a cuánto asciende ese 25 por ciento de la factura petrolera venezolana, y López Centeno no dijo rubros específicos del destino de esos fondos para el “beneficios” de la población.

Más bien se dedicó a la retórica frente a los periodistas afines al gobierno: “Ese cálculo económico va a permitir al comandante Daniel (Ortega), orientarnos hacia el programa del ALBA, hacia el programa de la Alternativa Bolivariana, el programa de los pobres”.

¿Y el estudio de impacto ambiental?

Tampoco habló de los resultados del estudio de impacto ambiental en la zona ni de inspecciones técnicas que debieron haber realizado los expertos del Ministerio de Energía y Minas (MEM) y del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), en los nuevos planteles, para garantizar la seguridad, la existencia de sistemas contingentes eficientes ante cualquier eventualidad, así como medidas preventivas en la zona.

Según los artículos 12 y 3 del Reglamento de de la Ley de Suministro de Hidrocarburo (Decreto 38-98), las empresas interesadas deberán obtener permisos ambientales del Ministerio del Ambiente y los Recurso Naturales (Marena), además de contar con planos de localización de la obra, copia de pólizas de seguros vigentes o de cobertura contra daños y perjuicios a terceros y al medio ambiente, durante la ejecución de la obra sujeta a la autorización solicitada.

Funcionarios mudos y sordos

EL NUEVO DIARIO ha intentado de manera insistente conseguir una entrevista con funcionarios del Marena para conocer los resultados del estudio de impacto ambiental en los plantes de Corinto, anunciados por López Centeno, pero hasta el momento no hay respuesta.

Asimismo, hemos solicitado información sobre las inspecciones y las licencias de concesión otorgadas a Petronic o Albanisa de parte del MEM, pero ni la relacionista pública de esa cartera, María Antonieta Santos, responde a las llamadas ni mensajes.

Ayer también intentamos comunicarnos con el titular del INE, David Castillo, y tampoco nos respondió, pues el artículo 30 de la Ley de Suministro de Hidrocarburo (Ley 277) precisa que “el Marena, en colaboración con el INE, elaborará, pondrá en vigencia y regirá las normas sobre protección al medio ambiente, relacionadas con el subsector de hidrocarburos”.

“Esto no es una construcción sin la experiencia. Aquí están trabajando con nosotros asesores venezolanos, asesores ingleses, franceses, que llenan todas las cantidades y calidades de requisitos y exigencias técnicas, tecnológicas, para la construcción de estos equipos”, dijo López Centeno, sin mencionar a los expertos del INE, del MEM y del Marena, como establece la ley.

Confirman que no hay estudios

END se movilizó la semana pasada a Corinto, y constató que las autoridades municipales todavía no han recibido los resultados del estudio de impacto ambiental, ni copias de las licencias para operar, ni los permisos que debieron otorgar las autoridades del Marena, del INE y del MEM.

Eylin Silva, Director de Planificación Urbana de la Alcaldía de Corinto, y Edwin Alemán, Jefe de la Dirección General de Bomberos de Chinandega; confirmaron que todavía no han recibido esos documentos, por lo que no podían brindar detalles al respecto.

Asimismo, consultamos vía telefónica a Jorge Mayorga, Delegado departamental del Marena en Chinandega, y también confesó que no los tenía. Silva explicó que en abril del año pasado pidieron al Marena que hiciera el estudio de impacto ambiental, y confirmó que todavía no han recibido copia de los resultados.

Además, aclaró que la Razón Social del plantel “Germán Pomares” es diferente al “Benjamín Zeledón”, ya que en el primero está inscrito como Petróleos Latinoamericanos S.A. (Petrolat), y en el segundo como Albanisa.

Lorenzo Chévez, Gerente de Albanisa en Corinto, fue la persona que hizo los trámites ante la Alcaldía de Corinto para realizar las obras del plantel “Benjamín Zeledón” en 2007. El funcionario de la comuna de Corinto dijo desconocer quién hizo los trámites para la obras del plantel “Germán Pomares”, pues se hicieron desde 2005.

Silencio de Albanisa y Petronic

Intentamos conocer detalles de las obras anunciadas por López Centeno con funcionarios de Albanisa en Corinto, pero nadie quiso atendernos. Dijeron que no estaban “autorizados para hablar”, sin embargo, conocimos que el plantel “Germán Pomares” es propiedad de la firma Inversiones Marítimas del Pacífico S.A. (Impacsa), cuyos dueños vendieron la propiedad a una firma denominada Petróleos Latinoamericanos S.A., donde aparece como compradora Soraya Montoya.

El terreno del plantel “Germán Pomares” mide 13 mil 835 metros cuadrados. Dentro hay siete tanques y, de esos, uno tiene la capacidad de almacenar hasta 90 mil barriles de diesel, mientras los restantes seis pueden almacenar 30 mil barriles cada uno. Dos están destinado a guardar diesel, dos gasolina súper, uno gasolina regular y el último búnker.

El terreno del plantel “Benjamín Zeledón” mide 15 mil 662 metros cuadrados, y hay dos tanques para almacenar 100 mil barriles de búnker, el combustible que utilizan las generadoras de electricidad en el país, principalmente las que recién ha instalado Albanisa.