•   León, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Este miércoles, 7 de diciembre, miles de personas celebran La Gritería en Nicaragua. El Nuevo Diario te presenta el origen de la tradición en León y en Granada, las dos plazas de referencia en este país.

“La Gritería” es una tradición religiosa contagiante que surgió tras la evangelización de los frailes franciscanos, congregados en el Convento y Santuario San Francisco de Asís en León.

“Es motivo de celebración en toda Nicaragua y en cualquier rincón del mundo donde hay un nicaragüense”, afirmó el párroco de San Felipe Apóstol y vicario de la Diócesis de León, monseñor Silvio Selva González.

El origen de esta tradición en Nicaragua se remonta al año 1524 y de acuerdo con una placa conmemorativa del 7 de diciembre de 1998, se señala que fue en el histórico Santuario de San Francisco de Asís, de León, donde nació para orgullo de Nicaragua y el mundo, la gritería a la Inmaculada Concepción de María.

Te interesa: Los secretos de La Gritería en León y Granada

Pero en León cobró mayor fuerza el 7 de diciembre de 1857, cuando monseñor Gordiano Carranza, párroco del templo San Felipe Apóstol, revivió las fiestas de la gritería, que habían sido interrumpidas por la guerra nacional al mando de William Walker.

El 8 de diciembre de 1854 el Papa Pío IX había proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción de María.

LA ERUPCIÓN DEL CERRO NEGRO

A juicio de monseñor Selva otro aspecto que acrecentó la devoción de los leoneses y que hace genuinas las fiestas de la gritería “es el milagro concedido el 14 de agosto de 1947, cuando el volcán Cerro Negro erupcionó sin cesar y fue monseñor Isidro Augusto Oviedo y Reyes, obispo de Nicaragua, quien suplicó la intercesión a la Virgen (María), y prometió en nombre del pueblo que durante esta fecha se celebraría en los años subsiguientes una réplica de penitencia de la gritería del 7 de diciembre”, dijo.

Te interesa: El peligro en la Purísima: Los niños quemados

“La gritería es una tradición que se mantiene viva entre los nicaragüenses, pero existe el peligro, como en todo lo bueno. Está acechada por factores externos, hay quienes promueven cosas extrañas, festejos mundanos en discotecas, bares y restaurantes, que atentan contra una tradición religiosa que deberíamos de seguir transfiriendo a nuestros hijos”, expresó monseñor Selva.

El religioso recordó que hace dos años atrás, el Estado de Nicaragua y la iglesia católica promovieron ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que “La Gritería” sea declarada como patrimonio intangible de la humanidad.

“Es parte de la idiosincrasia de los nicaragüenses, tiene todos los elementos de la cultura de una nación que debe de preservarse porque es parte de nuestra identidad”, expresó el vicario de la Diócesis de León.

Te interesa: Recordá los dos actores de Hollywood que participaron en La Gritería

En tanto, Feliciano Israel García, periodista e historiador religioso de León, comentó que siendo León capital de la república de Nicaragua y la sede episcopal en donde radicaba el obispo de Nicaragua, fue donde se irradió el culto a la Santísima Virgen en el misterio de la Inmaculada Concepción, de acuerdo con la obra evangelizadora de los frailes franciscanos, desde el Convento y Santuario de San Francisco de Asís, dijo.

García, de 51 años, explicó que en 1639, en el Convento y Santuario de San Francisco de Asís, radicaban más de 50 sacerdotes franciscanos españoles que trajeron desde la Península Ibérica esta devoción a la Virgen Santísima, que se fue arraigando entre sus pobladores, debido a que los religiosos fueron desarrollando el culto plebiscitario.

Otro motivo que contribuyó a ese posicionamiento religioso fue que entre 1700 a 1750 “León era sede Episcopal, Universitaria y de los poderes de Estado, capital de la república de Nicaragua, era foco de irradiación y sede de las purísimas por la evangelización que hicieron los frailes franciscanos, que continuaron en El Viejo y Granada”, señaló García.

Te interesa: Estos son los cambios que ha sufrido la tradición de La Gritería

En el altar mayor del Santuario aun se exhibe la imagen de Nuestra Señora de la Concepción de la Paz, patrona de León, Diócesis de Nicaragua, entre 1724 y 1912.

Es una hermosa reliquia española, tallada en madera, que tiene un metro de alto. Era la imagen que los frailes franciscanos veneraban durante su evangelización.

Pero las purísimas tienen dos expresiones de celebración: “El rito del novenario, que antecede a la fiesta popular el 7 de diciembre. La primera es antigua y selectiva, mientras que la otra es reciente y su invitación abierta, se produce una manifestación callejera, acompañada de algarabía y promulgación pública”, aseveró Manuel Noguera Ramírez, historiador leonés y especialista en temas de La Gritería.

“La veneración a la Virgen María, en León, es evidente a través de las distintas expresiones de fe, ubican la imagen de la Santísima Virgen por encima de todos los santos, es llamada la intercesora ante Jesucristo, hijo único de Dios padre”, afirmó Noguera, quien resaltó que la existencia de distintas fábricas pirotécnicas en León propician durante esta fecha que la quema de pólvora durante el repique sea extraordinaria.

LAS ACTIVIDADES PROGRAMADAS

Como parte de las actividades conmemorativas este año, en el atrio de San Felipe Apóstol, el martes 6 de diciembre a las 6:00 p.m hay una gala artística con el grupo folclórico Rosalpina Vásquez.

El miércoles 7 de diciembre a las 11:00 p.m. está programado un concierto musical con la Camerata Bach y el jueves 8 de diciembre a las 3:00 p.m. habrá una solemne eucaristía en honor a la Inmaculada Concepción de María, presidida por el nuncio apostólico en Nicaragua, monseñor Fortunato Nwachukwu, seguido de solemne procesión.

Te intresa: Así fue la Purísima el año pasado en Nicaragua