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Un total de 19 personas resultaron lesionadas por pólvora entre 28 de noviembre y el 5 de diciembre, una cifra mayor al mismo período del año pasado cuando se contabilizaron tres, expresó Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

Esta cifra expuesta por el Ministerio de Salud (Minsa) y divulgada por Murillo representa un incremento este año del 533%, con respecto al año anterior.

En 2014, la Cruz Roja registró 4 quemados por juegos pirotécnicos duarante la temporada navideña, informó en aquel entonces Marcos Cortez, del puesto de mando de esa institución.

En su alocución de mediodía, Murillo expresó ayer que de los 19 atendidos, solo uno está hospitalizado. 17 de ellos son varones.

El 43% de los lesionados por pólvora residen en Managua. El doctor Carlos Sáenz, asesor en Epidemiología, detalló a medios afines al Gobierno que  después de la capital  sigue la Costa Caribe Sur y Léón en número de pacientes atendidos.

Del 28 de noviembre al 5 de diciembre de este año fueron atendidos 8 pacientes con edades de 5 a 9 años, 5 casos entre los 10 y 14 años, 1 caso de los 30 a 39 años y 3 casos entre los 40 y 49 años.

Murillo refirió que estas personas resultaron lesionadas por la manipulación de arbolitos, cohetes, cachinflines, triquitraques y bombas, cuyo uso es común en esta época, cuando se juntan las fiestas religiosas y de fin de año.

"Queremos insistir mucho en la necesidad de cuidarnos, crecimos en número de personas lesionadas, quiere decir que tenemos que hacer más trabajo de promoción y protección, muchos de los casos de las personas adultas tienen que ver con la ingesta de licor, en la familia no se debe permitir que estas personas manipulen la pólvora porque se exponen ellas y exponen a otros", señaló Murillo.

Aldry Flores, responsable de operaciones de Cruz Roja, refirió que una de los motivos de este repunte puede deberse a que han ocurrido incendios en las viviendas por la mala manipulación de la pólvora por parte de los niños y adultos.

"La semana pasada, por ejemplo, hubo un caso en el que dos niñas quedaron enllavadas en su casa y se presume que el incendio se originó por mala manipulación de pólvora",  reveló Flores.

El 24 de noviembre, Aproquen (Asociación Pro Niños Quemados Nicaragua) registró el primer niño quemado por pólvora en esta temporada, quien escondido de sus padres compró en la pulpería un arbolito, lo encendió a mitad de la calle y se quemó la mano derecha.

La víctima se llama Owen, vive en Ticuantepe y tiene 11 años,  apuntó el cirujano plástico Mario Pérez, director médico de la unidad de quemados de Aproquen.

TODAS PELIGROSAS

"Hace un año, en un canal televisivo vi que le hicieron una entrevista a un padre de familia, quien dijo que andaba comprándole pólvora segura a su hijo. No hay pólvora que sea segura, una menos daniña, toda es mala", mencionó Pérez.

El director médico de la unidad de quemados de Aproquen mencionó que por ejemplo la candela romana, considerada como uno de los fuegos artificales más "seguros", lleva una parte metálica que queda incandescente y daña la piel.

"El niño no solo se quema por efecto del contacto, sino porque la onda expansiva de los agentes del calor produce fracturas en los pequeños huesos de las manos que son frágiles a esa edad, a tal extremo que es como armar un rompecabezas", explicó Pérez.

Agregó que en una buena parte de los casos, los niños que sufren quemaduras por pólvora terminan en amputación de un dedo o la mano completa, condenándolo a que tenga una gran secuela funcionalmente hablando.
Pérez comentó que en general los menores tienen acceso a la pólvora en las pulperías. De acuerdo con la Ley 510, 

Ley Especial para el Control y Regulación de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados, se prohíbe el transporte de pólvora en vehículos colectivos, así como su venta en pulperías y  los mercados.

El director médico de la unidad de quemados de Aproquen advirtió que las quemaduras se producen por la falta de supervisión de los padres, pues en buena parte de los casos quedan al cuido de sus hermanos.

"Si mirás en la calle, existen niños que se tiran los cachinflines unos a otros por la misma falta de supervisión", dijo el cirujano plástico Mario Pérez.

Como durante las celebraciones de la Purísima, Navidad y fin de año aumenta el uso de la pólvora, las víctimas incrementan hasta en un 70% durante esta época festiva, según estadísticas de Aproquen.