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Aunque las unidades de transporte colectivo que circulan entre los municipios y las rutas de la capital suman 4,035, representando apenas el 0.5% del total del parque vehicular del país, se han visto involucrados en el 10% del total de choques registrados en lo que va de 2016. En la última semana, conductores de buses estuvieron involucrados en cinco accidentes de gravedad.

“Es mínimo, no superan el 10% del total de accidentes registrados en el país”, señaló ayer vía telefónica el comisionado general Roberto González Kraudy, jefe de la Dirección de Seguridad de Tránsito Nacional (DSTN).

De acuerdo con el jefe policial, hasta el momento en el país la DSTN contabiliza 30,000 accidentes, de los cuales 3,000 involucran a buses, y aunque la incidencia es baja, la ocurrencia de estos genera más lesionados.

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“Lógicamente también se han sumado a la tragedia de las muertes por accidentes en este año”, dijo González Kraudy, quien agregó que entre enero y lo que va de diciembre se han registrado 112 muertes más que las registradas en 2015. END

CINCO EN UNA SEMANA

El irrespeto de la señalización vial, el conducir de manera temeraria, los giros indebidos y conducir bajo los efectos del licor son las principales causas de la ocurrencia de accidentes este año, acotó González Kraudy.

La ocurrencia de accidentes de vehículos de transporte de pasajeros tuvo un comportamiento particular la semana pasada, ya que entre martes y sábado se registraron cinco accidentes.

El más grave de ellos ocurrió el pasado viernes por la mañana en la carretera Sur, cuando un bus que transportaba 50 pasajeros se estrelló contra el vehículo conducido por Eduardo Bolaños Morales, sobrino nieto del expresidente Enrique Bolaños Geyer. El joven pereció en el accidente.

Esa misma mañana en la ciudad de Masaya, al bus placa MY 049 que cubre la ruta Managua-Masaya, se le desprendió el eje trasero en la calle principal que conduce hacia la iglesia El Calvario, afortunadamente ninguno de los pasajeros sufrió lesiones. 

Este hecho ocurrió menos de 48 horas después de que a un autobús de la ruta Nandaime-Managua se le desprendiera el eje trasero. El hecho ocurrió a la altura del kilómetro 25 de la carretera Masaya-Managua y provocó más de 20 lesionados, entre ellos dos de gravedad.

La noche del sábado 17 de diciembre un bus de la ruta 113, que cubre la ruta Managua-Ciudad Sandino, impactó en la parte trasera de un furgón. 

Ernesto Francisco Narváez González, de 34 años, conductor del bus, quedó prensado entre el metal retorcido de la cabina. El accidente ocurrió en el kilómetro 11 ½ de la carretera Nueva a León y dejó a 10 pasajeros lesionados. Según testigos, el conductor del furgón Juan Velásquez realizó un giro en “U” en la intersección.

A estos datos hay que agregar dos hombres que murieron en un siniestro ocurrido la madrugada del pasado martes 13 de este mes sobre la carretera panamericana León-Managua, ambos hombres se trasladaban a bordo de una motocicleta, la cual se estrelló contra un microbús de turismo. 

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SANCIONES 

Denis Castro, vicepresidente de la Cooperativa de Transporte del Norte (Cootran),  indicó que esta organización ha venido trabajando para lograr que la incidencia de choques sea mínima, debido a que han establecido una serie de disposiciones para garantizar la seguridad de los usuarios, tales como compañas de educación vial entre sus conductores y chequeo constantes del estado mecánico de las unidades, pero destaca que existen penalizaciones con cobros a los choferes que infrinjan los tiempos de salida y llegada entre las distintas rutas.

“Hay un control rígido en cuanto al cumplimiento de los tiempos de traslado entre ciudad y ciudad, eso significa que hay penalidades a la unidad que llegue con tiempos adelantados o atrasados. En la Cootran se cobra hasta C$50 por cada minuto que un bus llegue adelantado a cada puesto de control porque eso significa que este conductor viajaba a alta velocidad”, dijo Castro.

De acuerdo con el directivo gremial, ese mecanismo de control permite que el checador deba ajustar el tiempo de llegada a cada punto, eso se traduce en la regulación de la velocidad en la carretera y por ende menos accidentalidad. Esta cooperativa contempla suspensiones para aquellos conductores reincidentes en este tipo de fallas. Las suspensiones laborales van desde una semana, quince días o inclusive el despido.

Trabajadores de la Cooperativa Granadina de Transporte (Coogrant), que cubre la ruta Managua-Granada, expresaron que los directivos de la cooperativa tomaron la medida de suspender las sanciones por la llegada tarde a las respectivas terminales.

“Nos quitaron la presión de tener un tiempo límite para hacer el recorrido”,  manifestó el conductor Róger Alemán, quien agregó que por cada 10 minutos de atraso, sus jefes le quitaban hasta C$50.

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Alemán dijo que a pesar que ya no está la condición del horario, hay “compañeros que todavía corren como si estuviera”. 

Por otro lado, Daniel Robleto, inspector del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) encargado de la terminal de buses interurbanos del mercado Roberto Huembes, señaló que antes que salga el bus, los inspectores velan para que se cumplan con las normas de que los pasajeros deben ir sentados y sin exceso de carga, también revisan las llantas, el sistema eléctrico, que la documentación este en regla, el seguro y el certificado de operación.

Sobre la formación de los conductores, dijo que cada cooperativa de buses les brinda una capacitación cada 3 o 6 meses, en la que se les explica que no debe manejar de manera temeraria, además de cuáles son los límites de velocidad y por qué deben de respetarse.    

Tanto la Policía como los inspectores del MTI redoblarán esfuerzos para establecer un mayor control sobre los conductores de transporte de pasajeros.