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A las ocho de la mañana del martes 20 de diciembre, Alejandro se presentó a las instalaciones del Ministerio de la Familia en Managua para depositar el pago de la pensión alimenticia para su hijo de cinco años, correspondiente a la primera quincena de diciembre. Al realizar la transacción le indican que debe dirigirse al área jurídica: tiene el pago pendiente de todo el mes de octubre, noviembre y también el aguinaldo. 

Apenado por el retraso, pide omitir su nombre completo y reconoce que no pudo realizar los pagos “porque en octubre fue mi cumpleaños, en noviembre la promoción de mi otro hijo y en diciembre hay muchos gastos, uno quiere pasar un rato alegre con las amistades y hasta ahora tuve reales para pasarle a mi otro chavalo”. 

Su otro chavalo, como él le llama, también se promocionó de preescolar a finales de noviembre, no asistió al evento y hasta ahora no sabe cómo hizo la mamá del menor para cubrir los gastos. “Si pudo con lo de la promoción significa que puede con lo demás, yo también tengo mis gastos y las responsabilidades de un hijo se comparten”, expresa de forma escueta el hombre de 29 años.

Alejandro realiza el pago de pensión alimenticia desde que su hijo tiene dos años. Al principio se rehusó a pagar porque dudaba de ser el padre del menor. Un juez ordenó la realización de una prueba de ADN y se confirmó el parentesco. La noticia de ser padre por segunda vez le emocionó, no así la responsabilidad que se le venía encima. 

El judicial que mandó la prueba de paternidad estableció el pago de pensión por los dos años que no había sido responsable con su hijo, le ordenó que depositara la cantidad de 2,700 córdobas cada  mes en dos pagos. “Tuve que hacerlo porque estaba con otra mujer que me tenía otro hijo y si quería seguir viviendo con ella, debía pagar la pensión, de lo contrario caía preso”, admite Alejandro, cuyos ingresos mensuales son de 10,500 córdobas.

El Complejo Judicial Managua registró hasta el 15 de diciembre pasado, 1,542 casos de incumplimiento de deberes alimenticios en los que 33 hombres han sido condenados por esta causa este año, siete más que en 2015.  

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Por su parte, la Defensoría Pública de Nicaragua (DPN) reporta a nivel nacional el ingreso de 6,555 causas por pensión de alimentos.  En las oficinas del Ministerio de la Familia unos 1,000 padres llegan a diario a depositar la pensión alimenticia para sus hijos en esta temporada de fin de año, de acuerdo con una funcionaria de la institución. 

Para muchos hombres, el día que depositan la pensión representa la oportunidad de compartir un momento con sus hijos, ya que usualmente ese mismo día en las ventanillas de retiro, las mamás junto con sus hijos hacen largas filas para retirar el pago.

2 DE CADA 10 MEDIAN

La abogada de Familia Yamileth del Socorro García explica que cuando las mamás o papás solicitan pensión alimenticia lo que se hace es citar a ambas partes para intentar una mediación y definir la cuota a depositar cada mes, “esto para que no haya necesidad de recurrir a instancias mayores y que el hombre o la mujer pague por su propia voluntad”.

“Pero en la práctica pocas veces los papás acceden a mediar. Quizás dos de cada 10 hombres median, los otros se declaran en quiebra y sin trabajo aunque las mamás saben bien que están trabajando. Entonces hay una segunda cita y si no hay acuerdo el caso se judicializa y se impone la pensión”, detalla la abogada.

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Durante 2015, el Poder Judicial registró 2,086 mediaciones en los casos de demandas por pensiones.

María Teresa Blandón, máster en Género y Perspectiva de Desarrollo, considera que 33 condenados en el año es muy poco en comparación con la cantidad de demandas que se presentan y los casos de hombres que no cumplen. 

Blandón opina que el hecho de tener que apresar a un hombre para que pueda pagar una pensión alimenticia denota un problema cultural y de machismo que a largo plazo presenta consecuencias en la relación padre-hijo.

“No pagar la pensión es una expresión de venganza y desamor que moldea de forma errónea la imagen de lo que es la paternidad. Hay chavalos que se crían resentidos y llegan a pensar que el ser irresponsables es parte del concepto de ser padre y posiblemente vayan a reproducir ese comportamiento”, explica Blandón.

“Muchos hombres en el fondo creen que los hijos son de la madre y no de ellos. Solo se hacen cargo cuando están con la mujer y si ese vínculo se pierde creen que ya no tienen por qué asumir su responsabilidad”, añadió.

DUDAN SOBRE USO DE DINERO

Maribel Concepción Gómez se presentó a las oficinas de MiFamilia para retirar la pensión por sus dos hijos: uno de 16 y otro de 22 años que padece de epilepsia. Por cada uno recibe 1,125 córdobas al mes (37.5 córdobas por día para cada hijo). El pago tiene seis días de retraso y el dinero, dice la mamá, “es poco para lo que el papá de mis hijos en realidad gana”. “El hombre cuando se le pone la pensión cree que el dinero es para gastarlo en una misma y no en los hijos, más no saben lo que se hace para llegar al final de mes, 1,125 córdobas por cada chavalo es muy poco si te ponés a pensar en comida, escuela, gastos de hospitales, transporte, ropa y demás y todavía reclaman porque no lo ven bien vestido. Quieren que uno haga maravillas con lo poco que dan”, comenta Gómez.

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SIN CÁRCEL NO HAY PAGO

Alba Luz Ramos, presidenta de la Corte Suprema de Justicia, explicó que los jueces de familia ordenan el pago de pensión, pero cuando se trata de cumplir con la orden los hombres alegan no tener la capacidad económica para pagar.

El Código Procesal Penal, según Ramos, prevé que la omisión deliberada de prestar alimentos a los hijos es un delito que merece una pena. “En la práctica lo que nosotros hemos visto es que si (la mujer) no echa preso al hombre, aunque sea un día, no paga”, comentó la funcionaria el 21 de noviembre durante la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. 

Clarissa Ibarra, directora de la DPN, detalló que este año a nivel nacional, la institución ha logrado el pago de 46.1 millones de córdobas por pensiones alimenticias a 9,587 niños, niñas y adolescentes de todo el país.