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Los barrios chinandeganos El Calvario, Santa Ana y Guadalupe son escenarios de las tradicionales posadas y novenas al Niño Dios. 

Jesús Rivera sigue la centenaria tradición de su abuela Ana Luisa Romero, quien organizaba las novenas por familias, que son las que se encargan de repartir golosinas a 80 personas que llegan en los primeros días de la novena.

“Antes mi bisabuela lo celebraba en la comarca rural Cosmapa. Dilataba tres días y era como una fiesta patronal. La pieza del Niño Dios de Praga es antigua, nosotros conservamos esa tradición”, relató Rivera, quien detalló que el 23 de diciembre es el último día que se celebra. En esa ocasión esperan 300 personas para rezar, hacer juegos pirotécnicos y catequesis.

Los laicos Belemitas mantienen las posadas desde hace 14 años en casas particulares. Cada día los santos visitan las casas de los vecinos y el 23 se realiza la convivencia en el colegio Sagrado Corazón de Jesús, indicó Janet Ríos, organizadora.

Buena parte de los hogares católicos de la ciudad mantienen la costumbre de instalar pesebres en las entradas de sus viviendas junto al Árbol de Navidad.

EN GRANADA

Durante nueve días la Gran Sultana celebra al divino niño con las posadas. Esta festividad se realiza con cánticos, chicheros y sones marianos, se reparte comida, bebida y gran variedad de dulces a todos los visitantes que llegan a contemplar la imagen. Martha Jirón ha recibido la imagen en su hogar durante 10 años y detalla que esta le ha concedido mucho milagros.