Luis Galeano
  •  |
  •  |
  • END

Los últimos informes internacionales relacionados con el manejo transparente de los recursos públicos, respeto a los derechos humanos y a la libertad de expresión, presentaron una vez más a Nicaragua entre la lista de naciones con “gran corrupción”, y encaminada a golpear fuertemente los mencionados principios de la democracia, sin dejar a un lado el fraude electoral de los comicios municipales de noviembre de 2008.

El Informe Mundial de Integridad correspondiente a 2008, presentado el pasado miércoles, ubicó a Nicaragua en el lugar 45 de 57 países, y ha quedado incluida en la Lista de Países a Vigilar por el alto riesgo de corrupción
Mientras tanto, el Departamento de Estado de Estados Unidos envió el mismo miércoles al Congreso de ese país un informe sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, en el que analizó la situación latinoamericana e hizo énfasis en países como Nicaragua
El informe de Organismo Integridad Global ubicó a Nicaragua como uno de los países en los que existe menos transparencia, a orillas de otras naciones en las que hay que poner especial atención o vigilancia, como Alemania, Angola, Belarús, Camboya, China, Georgia, Iraq, Montenegro, Marruecos, Serbia, Somalia, la Ribera Occidental y Yemen.

Único de Latinoamérica mencionado

Curiosamente, en el informe sólo se menciona a Nicaragua entre los países latinoamericanos.

El informe es una evaluación de abajo hacia arriba de lo que es trabajo, lo que no y por qué en la lucha contra la corrupción en todo el mundo. El Informe Global de Integridad es generado por cientos de investigadores locales y periodistas, e incluye un robusto, doble ciego proceso de revisión interpares para asegurar la exactitud.

“Analizamos datos desde tres banderas rojas: extremadamente pobres los conflictos de intereses de seguridad en el gobierno, la debilidad de la supervisión de las grandes empresas de propiedad estatal, y los pobres o inexistentes controles sobre el flujo de dinero en el proceso político”, señala el informe.

La lógica es simple: “seguir el dinero” de los intereses comerciales y de los políticos (a través de contribuciones políticas) y, a continuación, determinar si los funcionarios eran lo suficientemente limitados por los conflictos de intereses para regular eficazmente las grandes empresas estatales.

Si los datos (la rendición de cuentas del Gobierno, las empresas, y Financiamiento Político categorías) fueron “muy débiles” (por debajo de 60), los países se colocaron en la lista de vigilancia, que es el caso de Nicaragua.

Explican que poner en la lista a un país no significa, necesariamente, que la corrupción y el saqueo de los recursos públicos siempre tienen lugar en el país, sino que los riesgos pueden ser significativamente más altos que en la mayoría de los países.

EU: Derechos Humanos, libertad de prensa en peligro y hubo fraude En el caso del informe del Departamento de Estado, presentado al capitolio por la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, se confirma en el caso de Nicaragua la existencia de “amenazas a la libertad de prensa”, y en ciertos casos, “intimidaciones y fraude y violencia en procesos electorales”.

En general, EU opina que las instituciones electorales en la región mantuvieron “la independencia y el rigor” adquiridos en los últimos años, ya que varios procesos, como los comicios presidenciales en Paraguay, las primarias en Honduras y referendos en Bolivia y Ecuador, se desarrollaron de manera libre y justa.

Pero señala que hubo excepciones en el caso de Nicaragua, donde las elecciones municipales estuvieron “plagadas de fraude generalizado, intimidación y violencia”, y en el de Venezuela, que “inhabilitó a casi 300 candidatos, la mayoría de la oposición, para las elecciones municipales y regionales”.

El Gobierno de EU también constata “amenazas” a la libertad de prensa, principalmente en Venezuela y Nicaragua. El Departamento de Estado indica que en Nicaragua se continuó registrando una falta de respeto al Estado de derecho, corrupción sistemática, y una politización de los órganos judiciales.

En el reporte también se denuncia a Zimbabue y a Nicaragua, donde se registra una falta de respeto al Estado de derecho, corrupción sistemática y una politización en la justicia.