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Dos años atrás José Enrique Ramos, de 25 años y residente de Managua, empezó a vender lotería. Entonces fue subcontratado por un concesionario para comercializar los billetes, y aunque no tenía mucha experiencia, se lanzó.

Fue gracias al préstamo de unos familiares que desde julio de 2015 logró convertirse en concesionario.

“La Lotería Nacional me entrega semanalmente 20 números para comercializarlos, he ido haciendo mis clientes y con este negocio he podido apoyar a mi esposa y a mi familia”, comparte Ramos.

Ser concesionario le permite derecho a atención médica, lentes, canasta básica e incentivos del 1% al 20% por la venta de billetes de lotería y de 2% por la venta de raspadita.

EL DÍA DEL SORTEO

El día en que se efectuó el sorteo navideño, el pasado 23 de diciembre, él estaba cerca de las instalaciones de la Lotería cobrando, pero no fue sino hasta que recibió una llamada de la institución y la de algunos de sus colegas cuando se dirigió al interior del edificio. 

Una vez dentro, otros concesionarios iniciaron a felicitarlo y a decirle que el premio mayor había caído con el billete que él había vendido.

Vendió los dos primeros vigésimos cerca del mediodía del lunes 19 de diciembre. A las 2:30 de ese mismo día ya no tenía nada. 

Desde que recibió los billetes tuvo la confianza en que este año podría ser el suyo. 

“En un principio no lo podía creer, pero cuando vi el número en la pizarra, sentí una gran felicidad, contuve las lágrimas delante de las televisoras presentes porque era un premio grande, formaba parte de U$1.1 millón de dólares, mucha gente lo jugó, mucha gente confió en mí y fueron favorecidos”, manifestó Ramos.

Aunque el concesionario es prudente  y evita especular sobre el monto que podría recibir en términos de incentivo por haber vendido el premio mayor, señala que este momento es sin duda el mejor que hasta ahora le ha tocado vivir en el negocio.

A futuro Ramos aspira a convertirse en médico veterinario y ayudar a que su esposa termine su carrera de contabilidad.

"El Gordo" quedó en la capital. Dos billetes favorecidos con 1.6 millones de córdobas cada uno y dos más con 1.2 millones fueron vendidos en Managua y Granada, respectivamente.

Otros dos premios de 600,000 córdobas cayeron en Matagalpa y León.