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Unos 11 migrantes, entre nicaragüenses y hondureños, fueron rescatados por la policía fronteriza de Estados Unidos, luego de haber sido arrojados al Río Grande por dos tratantes de personas. De esta cantidad, siete son menores de edad y los demás son adultos.

La información se difundió en algunos medios estadounidenses, los cuales revelaron que el hecho ocurrió el pasado lunes en uno de los puntos del Río Grande, entre México y Texas, sitio por donde cruzan centenares de migrantes en busca del “sueño americano”.

Uno de los agentes de patrulla que participó en el rescate declaró que "lo primero que vi fue a las madres sosteniendo a sus hijos... luchaban por mantenerse a flote”. Una escena difícil.

La tarde de ayer llegaron al país proveniente de Estados Unidos unas 45 personas deportadas.

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Luis Cañas, viceministro de Gobernación de Nicaragua, informó el pasado 7 de septiembre que en los primeros ocho meses de 2016 fueron deportados 1,660 nicaragüenses, de los cuales 190 fueron mujeres y 1,470 varones.

Tratante en Costa Rica

Mientras tanto, la policía de fronteras de Costa Rica detuvo ayer a un hombre de apellido Aguilar como sospechoso de traficar migrantes nicaragüenses hacia suelo costarricense, informó el Ministerio de Seguridad Pública (MSP).

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El arresto se llevó a cabo en la localidad de La Cruz, provincia de Guanacaste (sitio fronterizo con Nicaragua), cuando Aguilar "acompañaba a una pareja de nicaragüenses a quienes supuestamente guiaba para burlar controles policiales y migratorios", indicó el MSP en un comunicado. El supuesto traficante costarricense se encuentra a las órdenes de la Fiscalía para enfrentar una causa penal por el delito de "coyotaje" (tráfico de personas), el cual se castiga hasta con 15 años de cárcel en ese país.