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La concentración de manifestantes convocada por la Unión Ciudadana por la Democracia, UCD, en la Plaza San Juan en León, fue suspendida debido a que protestantes de esta organización irrespetaron el perímetro para manifestarse y se encontraron con simpatizantes del actual gobierno, situación que provocó actos violentos entre los dos grupos. Miembros de la UCD gritaron a efectivos policiales que son una institución "vendida" y que no les garantizaron la seguridad tal como les habían solicitado, por lo que el Comisionado Douglas Zeledón, Jefe Departamental de la Policía, respondió que una vez los manifestantes estuvieran fuera del lugar asignado, la entidad deslindaba responsabilidades ante cualquier suceso.

Protesta había iniciado con "relativa calma"

Entre 250 y 300 personas se concentraron desde las 8:30 de la mañana, en la Plaza San Juan de León, en la concentración de la UCD, misma que se desarrolló con "relativa calma" durante las primeras horas, como logró constatar EL NUEVO DIARIO. Los protestantes realizaron tres vueltas al atrio de la Iglesia San Juan ubicada en la misma plaza, donde se hicieron presentes desde tempranas horas varias camionetas con simpatizantes del FSLN, quienes estuvieron tirando morteros desde los vehículos en los que se movilizan.

Miembros de la UCD tenía previsto concluir la concentración a las doce del medioda, hora tope de acuerdo al permiso concedido por la Policía Nacional, y manifestaron que no continuarían la protesta después del horario establecido, pues no querian arriesgar la vida de ninguno de los ciudadanos que se encontraban en la movilización, esto debido al miedo infundado por los simpatizantes del actual gobierno desde mediados de esta semana. La población de León demandó la protección y seguridad a la Policía Nacional.

A esta actividad llegaron diferentes personalidades políticas como el diputado de la Asamblea Nacional, José Pallais, varios concejales liberales de León, miembros de la Junta Directiva del Movimiento Renovador Sandinista, el ex candidato a alcalde, Ariel Terán y Dora María Gurdián, ex vicealcaldesa de la ciudad. La población se manifestó sonando cazuelas y a través de pancartas en las que demandaron la paz y elecciones limpias en el país.