Tania Sirias
  •  |
  •  |
  • END

Académicos, feministas y políticos se pronunciaron en contra del último escándalo sexual que se dio en el Parlamento, al cual catalogaron como un acto de degradación ética y un suceso muy bochornoso. Todos afirmaron que los nicaragüenses debiéramos estar mejor representados, sin embargo, las actuaciones de “los padres de la patria” dejan mucho que desear.

El jefe de la bancada parlamentaria del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, Ramón González, mantuvo que algunos legisladores realizan ofertas inmorales, como dinero en efectivo y jóvenes, para obtener votos a favor del gobierno.

El analista político y ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Carlos Tünnerman, catalogó estos hechos de muy lamentables, pues demuestran el nivel de degradación ética a que se ha llegado.

No son todos los diputados

“Por supuesto que éstos no son todos los diputados, son unos cuantos los que se dejan comprar y los que andan haciendo ofertas, pero tan corrupto es el que ofrece como el que acepta”, expresó Tünnerman.

Asimismo, dijo que los legisladores son los que deben dar el ejemplo de la buena moral, ya que son los representantes del pueblo, y hacen mal al cometer delitos, y peor aún, al vender su voto o andar brincado de bancada en bancada como verdaderos crápulas en materia política.

Compra de conciencia por inmorales prebendas

El dirigente del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, Edmundo Jarquín, señaló que “no sólo existen ofrecimientos sexuales, sino hasta compra de conciencia a cambio de las más inmorales prebendas”.

Agregó que “no sólo en la Asamblea, sino en todo el Estado. Toda esta maraña de empresas que ha constituido Albanisa, Pretolac, Alba-Caruna, donde nadie sabe cuáles son los dueños y están traficando con centenares de millones de dólares procedentes de la cooperación internacional”.

Jarquín estimó que el año pasado Daniel Ortega manejó fuera del Presupuesto más de 250 millones de dólares, pero no se vio ningún beneficio para el pueblo.

En tanto, el diputado Eduardo Montealegre dijo que el pueblo debe elegir correctamente. “Espero que estos escándalos sirvan para que todos los diputados nos enfoquemos en nuestro trabajo en la Asamblea Nacional”, declaró.

Violencia contra la mujer

Ana María Pizarro, del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, dijo que la información que han hecho saber los diputados es bochornosa, y que le avergüenza que gente que ha sido electa por el voto --en las circunstancias que hayan sido-- se exhiban sin ética.

“Es lamentable y deberían tener un espacio privado de reflexión, para ponerse de acuerdo, de quién acosa a quién, porque es muy confusa la información”, señaló la feminista.

Reiteró que se debe reflexionar, pues en medio de todas estas acusaciones, lo que existe es violencia contra las mujeres. Indicó que esa organización lucha contra todo tipo de abuso al que someten a las féminas, ya sea acoso o violencia sexual.

Escándalos parlamentarios

El más reciente escándalo que se dio en la Asamblea Nacional fueron las declaraciones hechas por los diputados Ramón González y Porfirio Castro, quienes afirmaron que legisladoras orteguistas les hacían “propuestas indecorosas” y “ofrecimientos de jóvenes” a cambio de favores políticos.

Esto levantó polvo en todas las esferas nacionales, pues para muchos esto demuestra la falta de ética y moral de ambas bancadas parlamentarias.

El diputado polígamo es otro de los escándalos más sonados. Hace nueve años, Marlon Castillo o Antonio Álvarez, fue acusado por delitos de usurpación de identidad, abigeato y hurto, por sus tres esposas. Este legislador del Partido Liberal se casó tres veces sin nunca haberse divorciado. Lo último que hizo fue enfundar un arma en el hemiciclo amenazando con suicidarse, mientras se discutía la Ley del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.

En 1998 se denunció que el diputado Roberto Calderón, del Frente Sandinista, ejercía la prostitución. En su momento, éste adujo que lo hacía por necesidad. Este parlamentario ofrecía sus servicios sexuales a través de un número de teléfono celular, el cual publicaba en los anuncios de clasificados.