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Tres mujeres trabajadoras sexuales fueron asesinadas momentos después de cumplir con sus servicios el año pasado en Nicaragua, según un informe presentado ayer por la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe (Redtrasex).

De acuerdo con el documento, Nicaragua es uno de los países de América Latina que el año pasado registró menos casos de asesinatos de trabajadoras sexuales. En Costa Rica, a mediados del año pasado, también murió estrangulada una nicaragüense trabajadora sexual  que migró.

En los tres casos ocurridos en el país, los asesinos están prófugos, aseguró María Elena Dávila, coordinadora de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales Girasol Nicaragua. Agrega que “solo en el caso de la compañera asesinada en Costa Rica, la Policía logró capturar al delincuente”. 

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El informe “El trabajo sexual y la violencia institucional: Vulneración de derechos y abuso de poder” fue presentado ante diversas organizaciones feministas, sociales, medios de comunicación, Poder Judicial y asociaciones que trabajan en defensa de los derechos de la mujer. Samira Montiel, procuradora de la Diversidad Sexual en Nicaragua, considera que la discriminación y el estigma hacia las mujeres trabajadoras sexuales “es un problema estructural” debido a que “pensamos que ellas lo hacen por vagancia o porque no quieren buscar otra labor, pero eso no es así”. 

La procuradora agregó que muchas personas siguen “teniendo una imagen errónea  de una trabajadora sexual,  pero esto más bien ha permitido que se organicen  ¿y cuál es la importancia de que ellas se hayan organizado? pues porque así logran visibilizar su lucha y demandar mejor sus derechos".

UN DERECHO LABORAL

La coordinadora de la Red  Girasol Nicaragua, María Elena Dávila, comentó que “desde que nos organizamos hace nueve años, hemos venido haciendo un proceso de lucha, pero la misión principal sigue siendo que se reconozca el trabajo sexual como un derecho laboral”.

De acuerdo con Dávila, si el informe de Redtrasex ubica a Nicaragua entre los países con menos índices de violencia hacia las mujeres trabajadoras sexuales es porque se está teniendo incidencia en la mayoría de instituciones del Estado, pero también por la participación política. 

“En todo este tiempo se ha logrado mucho. Por ejemplo, tenemos un convenio con la Procuraduría de los Derechos Humanos, una resolución ministerial con el Ministerio de Salud (Minsa) y estamos aportando a la justicia porque tenemos a 18 compañeras como facilitadoras en el Poder Judicial”, dijo Dávila.

Sin embargo, Samira Montiel ve el panorama sombrío. “Que si falta mucho para lograr que sean respetadas, por supuesto que sí. Todavía tenemos un largo camino por recorrer en este tema”, sostuvo la procuradora. 

Montiel recomendó insistir en la sensibilización y en la educación de la población en general. “Tenemos que dejar de ver el trabajo sexual como un tabú porque al final el trabajo sexual es eso, un trabajo. Es una decisión que una mujer toma libremente para sacar adelante a su familia”, puntualizó Montiel.

Este año las 2,300 mujeres trabajadoras sexuales que están organizadas en Girasol Nicaragua tienen unas metas fijas: lograr tener el derecho a la seguridad social para así no pagar solo el seguro facultativo, sindicalizarse para tener más incidencia y mantener la campaña de educación. 

MISMAS GARANTÍAS 

Una de las trabajadoras sexuales que se encontraban en el evento, y quien pidió no publicar su nombre, manifestó que “si nosotras ejercemos el trabajo sexual, debemos tener las mismas garantías y derechos laborales que tiene cualquier persona”. 

Añadió que “se nos debe garantizar la seguridad social y empresarial, la seguridad por parte de la Policía Nacional. Porque se nos mata no por ejercer el trabajo sexual, se nos mata por ser mujer. Esto es algo que debemos tomar muy en cuenta, porque los índices de femicidios tampoco bajan”. 

La procuradora de la Diversidad Sexual aseguró que en algunos casos de discriminación se han visto involucradas instancias del Gobierno, entre ellas el Ministerio de la Familia, la Policía Nacional y el Sistema Penitenciario Nacional.

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