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El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) publicó la tarde de este sábado un retrato hablado del presunto autor de la masacre de Liberia, Costa Rica, donde fueron asesinados cinco universitarios, cuatro de ellos nicaragüenses.

En la foto difundida en la página web del diario Prensa Libre, se indica que el sospechoso podría ser un hombre entre 35 y 40 años, con un tatuaje en la parte alta de la espalda con letras similares a las del alfabeto chino.

APOYO DE CIUDADANOS

Walter Espinoza, director de la OIJ pidió a la ciudadanía avisar a las autoridades en caso de ver al sujeto que aparece en el retrato hablado.

El pasado jueves a pocas horas del hallazgo, un taxista dio aviso a las autoridades de ese país, sobre un hombre que de manera sospechosa le pidió lo llevara a la terminal de buses que cubre la ruta entre Liberia y la frontera norte (Peñas Blancas).

SEPULTAN A VÍCTIMAS

En la misa de cuerpo presente de tres, de las cinco víctimas, el obispo de Tilarán-Liberia, Manuel Eugenio Salazar, dio a entender que los fallecidos andaban en 'malos pasos'.

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“Como no hay oportunidades para todos, muchas personas, especialmente jóvenes, buscan dinero fácil, pero hay una injusticia social, no están ahí por puro gusto", señaló el jerarca católico.

Posterior a la misa, el obispo Salazar en declaraciones al diario La Nación, dijo desconocer si la masacre fue por problemas de droga, pero señaló: “de ese problema (narcoactividad) se está hablando en todo el país”.

La misa fue de cuerpo presente por el eterno descanso de Joseph Briones, Stephanie Hernández y Dayana Martínez.

Los dos primeros eran novios.

FAMILIA DEFIENDE

En el sepelio de Ariel Antonio Vargas, su familia reclamó por las publicaciones de información que lo inculpa por presuntamente haber robado droga a narcotraficantes.

Vargas trabajaba en una tienda de mecánica y pertenecía a la academia de baile Merecubé Liberia desde hace seis años: “A Ariel ( Vargas) no me lo han puesto como una víctima, sino como un victimario, él no es más, ni menos que los estudiantes de Upala” afirmó Floria Azofeifa, profesora de Danza del joven bailarín.

Ariel Antonio Vargas, era originario de la Isla de Ometepe, Rivas, pero desde hace varios años radicaba en Costa Rica.

Un centenar de personas con la bandera de la Universidad de Costa Rica, acompañó a los jóvenes a su última morada.