Gustavo Álvarez
  •  |
  •  |
  • END

La entrada en operación de la planta de tratamiento de aguas servidas de Managua es, para especialistas en el tema, un paso importante para evitar que continúe contaminándose el lago Xolotlán, pero se requiere de un trabajo conjunto entre varias instituciones para impedir que gran cantidad de residuos tóxicos y metales pesados sigan llegando a este recurso natural y pongan en peligro hasta el funcionamiento de la obra.

Especialistas en el tema de agua y medio ambiente consideran que el agua del lago Xolotlán tendrá una gran mejoría al impedir que siga incrementándose la contaminación del mismo, pero evitar que los residuos tóxicos sigan afectando el agua es un trabajo difícil.

Kamilo Lara, experto en temas de medio ambiente, destacó los beneficios de la planta de tratamiento para el lago Xolotlán, pero advirtió que se tienen que tomar acciones para controlar la gran cantidad de sedimentos cargados con plaguicidas que entran al lago desde la cuenca sur de la capital.

Asimismo, controlar lo que la gente vierte en las alcantarillas, que en muchos casos incluye aceites y desechos tóxicos que escapan del control de las autoridades de la Alcaldía de Managua.

Dijo que la nueva planta de tratamiento, inaugurada el pasado 20 de febrero, “va a tener éxito en la medida en que los managuas estemos conscientes de lo que no debemos echar en las alcantarillas, porque algunas personas, para no ser sancionados por verter desechos tóxicos, los tiran en inodoros”.

Explicó que en algunos casos se trata de metales pesados que podrían hacerle daño incluso a la misma planta de tratamiento, porque no está preparada para funcionar con ese tipo de sustancias.

“En la medida en que la alcaldía, Enacal y el Marena hagan un trabajo barrio por barrio, se verá el éxito del manejo de la planta, porque cualquier cantidad de metales pesados que se vaya por el alcantarillado pone en riesgo el funcionamiento de la misma, que es costosa”, aseveró.

En la planta se invirtieron 86 millones de dólares, entre cooperación de Alemania, financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, fondos nórdicos y el aporte del gobierno nicaragüense.

Carlos Laínez, ingeniero en hidráulica, dijo que la planta de tratamiento va a mejorar sustancialmente la calidad del agua del Xolotlán, pero lleva tiempo, y el buen resultado, a largo plazo, estará en función de que el proyecto se acompañe de un manejo de las aguas en la cuenca del lago.

Consideró que se debe trabajar en evitar las toneladas de basura que caen en el lago, que incluyen gran cantidad de plástico y sedimentos que imposibilitan tener un lago para usos múltiples.

Laínez explicó que se debe elaborar un plan de manejo de los desechos sólidos, para evitar que éstos contaminen los cuerpos superficiales, además de un plan para las tierras agropecuarias, que provocan que altas concentraciones de fertilizantes y pesticidas caigan en el lago sin tener ningún tipo de tratamiento.

Sólo para turismo

Al ser inaugurada la planta, se dejó claro que el agua por ahora sólo puede ser usada para el turismo, y así lo creen los especialistas en el tema, porque consideran que existe una alta concentración de contaminantes que evitan que el recurso pueda tener otros usos.

Lara dijo que una vez tratado el líquido, la planta no saca agua contaminada, pero a pesar de eso, el lago no podrá tener otro uso que el turístico por tiempo indefinido, debido a la estela de contaminación de más de 80 años, no sólo por sustancias fecales, sino también por metales pesados, entre ellos el mercurio, que por mucho tiempo vertió la fábrica Penwalt y cuyos residuos aún permanecen en ese recurso natural.

“Yo me atrevería a decir que pasarán 10 ó 15 años y todavía no puede haber contacto humano (con el agua), tanto por los metales pesados vertidos por las industrias por mucho tiempo, como por las de bebidas gaseosas, cervecerías, calzado, baterías, papel, café, tabaco”, dijo.

Agregó que antes del decreto que prohibió que las empresas vertieran los desechos en el Xolotlán, había 42 tipos de industrias que hacían eso.

Por su parte, Laínez dijo que las aguas del Xolotlán ni siquiera pueden servir para riego por la alta concentración de boro, un componente necesario para las plantas, pero que en niveles altos es dañino, y según algunos estudios, se encuentra en índices elevados en aguas cercanas a fallas sísmicas y zonas geotérmicas.

También mencionó altas concentraciones de sales en el lago, así como de cianuro, por estar relacionado con la cadena volcánica, lo que impide usarlo para riego.

Pero los especialistas en el tema señalaron que además del uso turístico, el lago también puede ser utilizado para la generación de energía hidroeléctrica en algunas zonas.

Lara consideró importante, también, que la planta de tratamiento ayudará a disminuir la fetidez que presenta el lago, porque estar en sus orillas es como respirar junto a una alcantarilla abierta, por lo cual, hasta ahora no es recomendable la venta de alimentos en el Malecón, por los coliformes fecales que arrastra la brisa.