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La historia de la joven de 17 años de edad embarazada y con una niña en brazos, que intentó evitar el casamiento del supuesto padre de sus hijos, un sujeto que se presume tiene 40 años, ha provocado comentarios de condena y justicia por parte de las organizaciones vigilantes de los derechos de la niñez y las mujeres, quienes piden que este hombre sea investigado por ser sospechoso de haber tenido sexo con una menor de 13 años.

El Instituto de Medicina Legal (IML) reveló esta semana que en el 2016 se aplicaron 16,000 peritajes a personas víctimas de delitos sexuales. 7,600 fueron niñas menores de 13 años. De acuerdo con los cálculos de estas cifras, cada hora ocurren dos casos de violencia sexual en el país. En relación a esto, Adilia Amaya, miembro de la junta directiva la Federación Coordinadora de Organizaciones que Trabajan por la Niñez y la Adolescencia (Codeni), manifestó que los índices de violencia sexual en el país han aumentado.

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“En el año 2013, de 6,000 denuncias del IML, el 81% corresponde a la niñez y la adolescencia. En el 2014 ya son 6,042 denuncias, de las cuales el 83.3% corresponde al mismo sector de la población. En el 2015 solo fueron 5,247 denuncias, sin embargo el 88.6% corresponde a la niñez y adolescencia”, reveló Amaya.

Violencia naturalizada

Amaya relacionó la cantidad de casos de violencia sexual de la que son víctimas la niñez a la normalización o naturalización de esta práctica en el país. Hizo hincapié en que la gente debe comenzar a denunciar las relaciones entre los menores y los adultos. “La ley tipifica la relación de una chavala de 15 años con un mayor como un delito, sin embargo, el modelo de la familia en Nicaragua no lo ve así. Nos hemos acostumbrado y lo vemos como normal”, declaró Amaya.

Para la directiva de Codeni, el personaje de Masaya que supuestamente abusó de la menor de 17 años debería ser sancionado y explicó por qué hasta ahora no lo está. “Les hace falta tener más claro a los funcionarios públicos y la Policía lo que deben hacer en estos casos. La víctimas no saben qué hacer y ellos deben darles información y protección para que se logre la justicia”, expresó Amaya.

Señal de violencia

Gorgina Mendoza, psicóloga e integrante del consejo de coordinación de Codeni, indicó que la baja autoestima podría incidir para que una menor sea engañada por un abusador, para eso recomendó a los padres dar afecto a sus hijos e hijas y que estos no busquen cariño por otro lado.