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Desde que Fabiola Alvarado decidió en noviembre pasado ofrecer su casa en Airbnb como un lugar para que los turistas puedan hospedarse en Managua, ha recibido a personas de diversos países, entre ellos Alemania, Francia, Estados Unidos, Holanda y Suramérica.

Alvarado tiene su casa en residencial Las Colinas y decidió integrarse a la plataforma, porque sentía la necesidad de obtener ingresos extras para sus gastos. Ella dice: “me pareció una aplicación confiable, Airbnb te da la seguridad con respecto a los huéspedes que vas a recibir”.

Explica que “esta experiencia de estar en Airbnb ha sido muy buena porque he mejorado mis ingresos, además, he compartido con gente de diversas culturas. Ahorita, por ejemplo, ya tengo reservaciones para los próximos dos meses.

Yo, por noche de alojamiento cobro US$10”.

Lucy Valenti.Lucy Valenti, presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), aseguró que el desarrollo de las nuevas tecnologías “es una cuestión que está ahí. Es una realidad y no la podemos detener. Lo que tenemos que hacer es ajustarnos y establecer las regulaciones necesarias”.

Valenti señala que los empresarios hoteleros nicaragüenses se han venido quejando de una competencia desleal de Airbnb desde el año pasado. “En Costa Rica y Panamá lo que hicieron los Gobiernos a petición de las cámaras de turismo fue revisar la operación de Airbnb y luego se reguló”, agregó.

“Los empresarios hoteleros nos están pidiendo a nosotros como Canatur que hablemos con el Gobierno para que Airbnb opere de forma regulada y pague los impuestos correspondientes, porque los hoteleros aquí están pagando sus impuestos y también su tasa hotelera establecida, en cambio esas casas que se rentan mediante Airbnb no pagan nada”, manifestó Valenti.

UNA OFERTA PEQUEÑA

Algunos empresarios hoteleros aducen que ha bajado la afluencia de turistas en sus  hoteles debido a la competencia que Airbnb representa. En relación a esto Carlos Muñoz, gerente de Políticas Públicas y Asuntos Gubernamentales de Airbnb para Centroamérica y el Caribe,  explica que “la oferta nuestra en el país es pequeña, por eso, creo que los hoteleros no pueden considerar los servicios nuestros como una competencia desleal”.

A criterio de Muñoz, “a nivel mundial lo que tenemos registrado en Airbnb es que el 74% de las propiedades que están en la plataforma se ubican fuera de distritos o puntos hoteleros. Están en zonas rurales o en zonas no tradicionales. Donde en muchos casos quizá no hay hoteles para hospedar a un turista”.Leonardo Torres.

Durante el 2016, según Muñoz, llegaron a Nicaragua más de 27 mil turistas de distintos países. Los cuales utilizaron la aplicación Airbnb para encontrar un lugar donde hospedarse de una forma cómoda, barata y cercana con las personas de la comunidad.

DÉFICIT HOTELERO

El presidente de la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur), Leonardo Torres, expresó que la plataforma de Airbnb “viene a beneficiar a los pequeños hoteles, así también a las casas que son hostales o casas de familias particulares”.

De acuerdo con Torres, en ciudades como León y Granada que cuentan con casas grandes y coloniales bien pueden obtener dinero extra poniéndolas como anfitrionas para recibir a los turistas que contratan el servicio mediante Airbnb.

El presidente de Cantur asegura que esta plataforma es una opción para ayudar a superar el déficit de hotelería que hay en Nicaragua, ya que existen  unos 1,200 hoteles grandes y pequeños en todo el país.

Entre todos los hoteles que ofrecen estadías a los turistas en el país existen unas 23,562 camas, según el Boletín de Estadísticas de Turismo del 2015 del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur).

Muñoz sostiene que en Nicaragua el mercado de Airbnb es pequeño.  “Hay unos 1,000 anfitriones a nivel nacional.

Esto es una oferta bastante pequeña, en comparación con los otros países en donde tenemos presencia, por eso no somos ninguna competencia”, expresó Carlos Muñoz.

En cuanto a la inconformidad de los hoteleros, la capitalina Fabiola Alvarado considera que en esta situación no hay culpables, porque “el mercado puede ofrecer distintas ofertas u opciones, y al final el cliente es el que va elegir dónde puede o no quedarse”.

“REALIDAD IMPARABLE”

Carlos Muñoz.José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), expresó que desde el punto de vista de la libertad de mercado no se le pueden cerrar las puertas a estas plataformas turísticas.

Aguerri expresó:“en este caso es un tema inaceptable desde el punto de la libertad de mercado, se debe entender que uno tiene que readecuarse a las nuevas realidades. Hay países que ya están negociando nuevas leyes que permiten asegurar que estas empresas compitan pagando impuestos como lo hacen las empresas locales”.

Aguerri agregó que “lo importante es canalizar realidades que ya son imparables. Por ejemplo, vos ya no vas a detener el uso de Netflix en la televisión, ya no hay forma que la TV local pueda decirle no a la entrada de Netflix”.

Según Aguerri esto simplemente representa que la economía mundial está yendo en esa dirección. “Tenemos que saber que Nicaragua no se puede aislar de ese cambio global”, puntualiza.

Carlos Muñoz, quien recientemente estuvo de visita en Nicaragua, dice que los extranjeros ahora quieren convivir con las personas de la comunidad, conocer el vecindario y sus alrededores. “Entonces, es otro tipo de experiencia, nada que ver con los protocolos que se siguen en los hoteles lujosos”, señala.

El 97% QUEDA EN EL PAÍS

Muñoz agrega que como empresa Airbnb busca aportar al turismo de un país, “porque al crecer el mercado turístico, al aumentar la llegada de extranjeros, se beneficia la economía de un país. Hemos notado que cuando comenzamos a ser utilizados en los países, el turismo incrementa hasta en un 20%”.

Muñoz detalla que “esto es un crecimiento pleno, además que existen dos impactos. El primero es el recurso que genera al anfitrión, ya que el 97% del pago por el servicio va a parar a manos del anfitrión. Porque nosotros como Airbnb lo que cobramos es una comisión del 3%. Y el segundo es el impacto que hay en la comunidad cuando el turista consume la producción local”.

“Por ejemplo,  de US$100 que se cobran, US$97 quedan en Nicaragua, y nosotros solo obtenemos  US$3. Esto es un impacto importante para Nicaragua, porque a diferencia de otros hoteles o cadenas hoteleras, ellos extraen esos ingresos y se van fuera del país”, dice.

Impacto en la economía local

SERVICIOS• Carlos Muñoz, gerente de Políticas Públicas y Asuntos Gubernamentales de Airbnb para Centroamérica y el Caribe, explica que en Airbnb tienen una misión importante: crear un capital o una inversión directa en Nicaragua o en cualquier país donde esta aplicación esté operando.

El otro efecto es que el turista que utiliza los servicios de Airbnb, dice Muñoz, se está hospedando en comunidades fuera de los sectores turísticos tradicionales.

En este efecto se encuentra un importante impacto económico.  “El turista se ahorra el pago de un gran hotel y se va a las comunidades, para gastarlo en pequeños comedores, transporte, excursiones a los alrededores, apoyando incluso a la señora que vende empanadas o al carnicero local”, expone.

A su vez, Muñoz dice que el turista de Airbnb tiene mucho más contacto con la comunidad. A diferencia de un hotel todo incluido, donde el turista quizá permanece dentro de la propiedad y utiliza únicamente esos servicios internos.

Datos de la plataforma oficial de Airbnb revelan que más de 45 millones de personas han utilizado este servicio para conseguir opciones de hospedaje en lugares únicos. Quizá resulte como una buena opción para hoteles de pequeño o mediano tamaño en Nicaragua.

LOS PRECIOS

Un turista nacional o extranjero que busque hospedarse en Managua, puede encontrar precios desde 55 hasta 240 dólares por semana. En la ciudad turística de San Juan del Sur, en Rivas, hay hospedajes desde 20 hasta 300 dólares por noche y por persona.

En la paradisíaca Corn Island, en el Caribe Sur del país, hay hostales y cabañas donde se puede hospedar un turista desde los 30 hasta los 125 dólares por noche, incluyendo la comida. En Matagalpa, los precios que aparecen en Airbnb oscilan entre 10 y 100 dólares por día.

Para que una persona nicaragüense se convierta en anfitriona solo tiene que cumplir con un procedimiento sencillo: crear un perfil que incluya fotos de alta calidad del lugar en donde hospedará a los turistas, una descripción atractiva del lugar, establecer un par de reglas de convivencia y el costo de hospedaje por noche.