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La Cancillería costarricense emitió un comunicado ayer en el que argumenta y expone todo el proceso de litigio por el Río San Juan, que ha llegado prácticamente a su última fase, como son las audiencias finales para ambos países. En la nota se reitera la petitoria que demandan los ticos y se evidencia que no sólo es el reclamo por la navegación de sus policías armados, sino otros “derechos” como obligar a Nicaragua a que no requise las embarcaciones ticas, ni que éstas sean sujetas de ningún control migratorio o de cobro, lo que incluye naves que transporten en el río a turistas de otras nacionalidades.

Aunque en el comunicado oficial, la cancillería tica consigna que “Costa Rica no pretende una sola gota del Río San Juan”, los nicaragüenses radicados en el vecino país del sur expresaron que no se trata de que los ticos llegaran con baldes a saquear el río sino que pretenden tener otros derechos que ningún Tratado establece y quieren atribuciones que sólo le compete a Nicaragua por ser soberano del río.

“Ideay los ticos quieren usar el San Juan pero además mandar. Eso es peligroso porque solo a Nicaragua le corresponde el derecho de aceptar o no que ingresen extranjeros a su territorio. Recordemos que las aguas son consideradas territorio”, opinó Juan Carlos Lagos, estudiante de derecho en Costa Rica. Por su parte Lucius Caflisch, profesor de Derecho Internacional y experto en materia de límites fluviales, quien es miembro del equipo jurídico de Costa Rica, sostuvo que las embarcaciones de la policía costarricense no pueden ser consideradas desde ninguna perspectiva como barcos de guerra, como lo plantea Nicaragua.

Mientras que el Vicecanciller y agente ante la Haya, Edgar Ugalde Álvarez, argumentó ante el máximo tribunal que Nicaragua “niega entera y sustancialmente los derechos de Costa Rica”, al obstaculizar la libre navegación en el San Juan. Este “obstáculo” para las autoridades ticas ha significado una barrera para combatir el crimen, la trata de personas y prestación de los servicios básicos para la población que se ubica en la zona adyacente al río.

Libre navegación fue parte de una compensación que obtuvo Costa Rica
Asimismo, el Canciller de Costa Rica, Bruno Stagno, sostiene que la libre navegación en el río fue parte de la compensación que el país obtuvo por aceptar que el punto medio del río San Juan no fuese el punto divisorio entre los dos países, como se acostumbra en aquellos casos de franjas fronterizas con existencia de cauces fluviales. “Esperamos con esta sentencia ya dar por concluido un tema que ciertamente ha introducido alguna tensión en las relaciones bilaterales desde tiempo inmemorial, dado el interés de Nicaragua, de vez en cuando, de someter a reinterpretación los derechos que tiene Costa Rica, o de no aceptar la plena aplicación del Tratado”, acotó Stagno .

De igual manera, el asesor del equipo jurídico de Costa Rica, Arnoldo Brenes, reiteró que se defiende la tesis de que el río San Juan es un río internacional porque recibe el 70% de su caudal de los ríos río San Carlos y Sarapiquí, dos afluentes costarricenses muy importantes, mientras que del lago de Nicaragua solo recibe el 30%.

Una de las principales demandas del gobierno costarricense es  tener una libre navegación de las embarcaciones de este país y sus pasajeros en el Río San Juan con fines comerciales, lo que incluye transporte turístico, sin que se tengan que pagar ningún cargo, salvo que se acuerde expresamente por ambos gobiernos.

Los medios escritos de Costa Rica destacaron en sus notas de hoy la defensa de los alegatos que sus representantes hicieron ante los magistrados de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, en la demanda que presentó este país contra Nicaragua, al considerar que sus “derechos” de navegación en el río San Juan han sido vulnerados. En tanto algunos nicaragüenses residentes en esta nación, son del criterio que los ticos quieren “meter gato por libre” al mostrarse como los afectados pero que en el fondo quieren hasta tener soberanía en el río San Juan.