•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A pesar que los accidente de tránsito son las principales causas de muertes violentas que reportó el Instituto de Medicina Legal (IML), las lesiones o muertes por accidente de tránsito en la gran mayoría de los casos terminan en mediación entre las partes en la Policía o bien en los tribunales, así lo dicen jueces y abogados.

En el año 2016, fueron 780 personas las fallecidas en accidentes viales, pero esto no se refleja en las estadísticas de los tribunales.

“En más del 95% de los casos, las partes alcanzan acuerdos de mediación”, asegura el juez Quinto Local Penal de la capital, Walter William Vargas quien en el 2016, solo recibió 35 casos relacionados con accidentes de tránsito.

En muchos de los casos los choferes que lesionan o causan muertes en accidentes de tránsito indemnizan con los seguros obligatorios de sus licencias de conducir, explicó el judicial.

“Hay procesos (judiciales)  donde los acusados también han puesto dinero extra para indemnizar a las víctimas o familiares”, agregó el encargado de impartir justicia.

En el 2016, en el Juzgado Primero Local Penal de Managua, se radicaron únicamente 5 casos de homicidio imprudente (por accidente de tránsito)  y solo en  uno de ellos está pendiente de concluir el juicio.

“En cuatro de los cinco casos de homicidio imprudente las partes mediaron y alcanzaron acuerdos satisfactorios para ambos, indica el juez suplente Primero Local de la capital, Jean Carlos Fernández.

  • Datos de Medicina Legal revelan que de los 603 peritajes por muerte en accidentes de tránsito en 2015, 255 eran pasajeros, y de estos, el 90% viajaba a bordo de una motocicleta. En el 2015, 168 personas fallecidas eran en su mayoría conductores de moto.

Los jueces Vargas y Fernández coinciden en señalar que la mediación es un procedimiento expedito que la legislación penal que permite utilizar en los casos donde la pena no supera los cinco años de prisión.

CASO EXCEPCIONAL

Por eso, caso como el de René Alfonso Traña,  quien el pasado miércoles  se declaró culpable de homicidio imprudente en perjuicio de su amigo, José Ramón Escalante Estrada, de nacionalidad hondureña, es un hecho excepcional.

Te interesa: Accidentes de tránsito han dejado 55 personas muertas en Nicaragua

El domingo 30 de noviembre del 2014, víctima y victimario, quienes eran amigos, se fueron a divertir y estando los dos ebrios abordaron la motocicleta conducida por Traña, yéndose a estrellar a pocas cuadras contra un taxi en una calle del barrio San Judas.

A consecuencia del impacto contra el taxi (placa 10578 conducido por Pedro José Mairena) en una intercepción, Traña y Escalante salieron catapultados.

El  hondureño cayó en el pavimento a 12 metros de distancia del lugar del impacto causándose un trauma craneoencefálico que lo mantuvo en agonía una semana hasta su deceso el 7 de diciembre del 2014.

8 años de cárcel a conductores ebrios que matanLa mayoría prefiere evitar un largo proceso legal.

LEYES •  El Código Penal en su artículo 141 sanciona con pena de uno a cuatro años de prisión a quien, por imprudencia, temeraria, cause un homicidio entendiéndose como tal la violación de las normas elementales del cuidado al volante.

El mismo artículo, pero en su segundo párrafo admite la pena como delito agravado de cuatro a ocho años de prisión cuando el causante de la tragedia lo hace bajos los efectos de fármacos, bebidas alcohólicas y drogas.

Sobre este particular, el abogado Noel Alonzo Cano señala que este segundo párrafo es una novedad en la legislación penal que el Código de 1974, y actualizado en junio del 2009,  no contemplaba.

Cabe mencionar que aunque este segundo párrafo agrava la pena, siempre deja la posibilidad de un acuerdo entre las partes, mientras no se produzca un fallo emitido por la autoridad judicial.

Para Alonzo Cano, que la mayoría de los casos de lesiones y homicidios imprudentes producidos por conductores concluyan en mediación, se debe a que las penas a imponer son bajas.

El experimentado jurista señaló que si las lesiones y homicidios imprudentes son castigados con penas leves, es porque los legisladores, al aprobar el Código Penal, consideraron que un accidente es un hecho fortuito donde no media la intención de causar daño.

Otra causa por la cual la mayoría de estos casos no terminan con una sentencia emitida por una autoridad judicial, está relacionada con el perjuicio económico que sufre la familia de la víctima.

“Como el accidente de tránsito es una situación inesperada, el familiar de la víctima no está preparada para enfrentar gastos médicos o fúnebres y esto también favorece un acuerdo de mediación”, subrayó el litigante.