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La única sobreviviente de la masacre que acabó con la vida de cinco jóvenes universitarios en Liberia, Guanacaste, reconoció este viernes al sospechoso de cometer el crimen, identificado como Gerardo Ríos Mairena, de 33 años, detenido por la Policía de Costa Rica.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que pruebas científicas, técnicas y testimoniales permitieron la captura del presunto asesino, quien perpetro el hecho el pasado 19 de enero.

Walter Espinoza, director del OIJ, expresó que el autor tuvo motivos “pasionales y sexuales” para cometer el crimen.

PRUEBAS CIENTÍFICAS

El director del OIJ brindó una conferencia de prensa en la ciudad de Liberia, en donde detalló que se obtuvo “una huella impregnada de sangre coincidente en 14 caracteres. En este tipo de pruebas con 11 es suficiente (para corroborar una identidad)".

Los agentes también decomisaron al sospechoso unos zapatos tipo tenis y un pantalón corto que tenía sangre impregnada. También se le incautó un cuchillo que será sometido a análisis de laboratorio para determinar si se trata del arma que utilizó en el crimen.

Lea además: El arma que se usó para cometer la masacre en Liberia, Costa Rica

PRUEBA TESTIMONIAL

La única sobreviviente del ataque, una menor de edad, fue pieza clave para la prueba testimonial, ya que fue posible identificar un tatuaje del atacante y construir un retrato hablado que fue comparado con fotos del archivo criminal.

La Policía costarricense dio a conocer en días anteriores que Gerardo Ríos Mairena era vecino de la casa donde ocurrió la masacre.

El director del OIJ también afirmó que se realizó un estudio del espectro radioeléctrico (señal de teléfono celular) que permite ubicar al sospechoso en el sitio del crimen y seguir sus movimientos posteriores.

CONDUCTA EXTRAÑA

Detalló que Gerardo Ríos Mairena "presenta rasgos de paranoia, es sádico porque se satisface con la observación del dolor, tiene rasgos psicopáticos, es narcisista, agresivo, hostil, no tiene amigos y le cuesta adecuarse a las notas de conducta de la sociedad".

"Probablemente vivía una fantasía sexual recurrente que lo habría motivado al hecho criminal que no fue planeado. Pero en el cuerpo de las víctimas no se encontró indicios de abuso sexual. Es probable que haya consumido droga", comentó el jefe del OIJ.

El sospechoso fue condenado en 2012 a ocho años de cárcel por narcotráfico, pero en julio de 2014 un juez le concedió libertad condicional, pese a que el Instituto Nacional de Criminología del Ministerio de Justicia de Costa Rica recomendara mantenerlo en prisión.

Sobre cómo ocurrieron los hechos, el OIJ determinó que al ser una casa propiedad de su familia, Ríos Mairena probablemente tenía llaves, y que al ser vecino es posible que conociera a los estudiantes, quienes alquilaban el inmueble.

El homicida ingresó a la casa a eso de la 1:00 a.m. y los asesinatos los cometió entre las 02:10 y 02:49 del 19 de enero, degollando primero a los  dos hombres y luego a las tres mujeres con un cuchillo, según la investigación.

ESCONDIDO

Ríos Mairena fue encontrado por las autoridades en el cuarto de su casa, donde vivía con su mamá y su padrastro. Trascendió que cuando los oficiales ingresaron a la vivienda, el hombre se metió debajo de la cama.

Entre las cinco personas que fueron degolladas por Ríos Mairena, hay cuatro con raíces nicaragüenses.

El crimen ha provocado consternación en Costa Rica. Mientras que en Nicaragua la población ha seguido de cerca los detalles de las investigaciones.

En la escena donde fueron asesinados Joseph Briones, de 22 años; Dayana Martínez Romero, de 24; Stephanie Hernández García, de 25; Ariel Vargas Condega, de 24, y Angie Serrano Mendoza, de 24, los agentes también recolectaron cabello y fluidos que se relacionan al sospechoso.