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Managua y San José, Costa Rica

La alegatos de Costa Rica en la fase oral del caso río San Juan ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), resultaron demasiado “débiles” e “inconsistentes” como para romper el “muro” impuesto por el Tratado Jerez-Cañas, que otorga a Nicaragua la soberanía sobre el río, y desecha cualquier nuevo “derecho” que pida el vecino país del sur, afirmó el experto en Derecho Internacional, Mauricio Herdocia Sacasa.

Este martes terminó para Costa Rica su oportunidad de defender ante 14 jueces del tribunal en La Haya, Holanda, sus argumentos sobre el caso. Mañana jueves, y el viernes, será el turno de Nicaragua.

Para Herdocia, la posición de Costa Rica en la etapa oral --que inició esta semana--, dejó en evidencia que dicho país no presentó una estrategia novedosa para reforzar sus exigencias sobre el río.

“Todo lo contrario, hemos visto una reedición de los mismos planteamientos que en el paso se han venido formulando a diferentes niveles”, dijo el especialista.

Costa Rica denunció en la audiencia a Nicaragua, por detener embarcaciones de su país en puntos de control en el río, y por reclamarles derechos de paso y visas; por entorpecer la lucha contra el crimen y la oferta de servicios públicos, al poner trabas en la navegación de policías y otros funcionarios costarricenses.

Kate Parlett, consejera del Ministerio de Asuntos Exteriores de Costa Rica, afirmó en la Corte que la navegación de funcionarios por el río San Juan “no es un privilegio que Nicaragua tiene que conceder", sino que es un derecho de los costarricenses.

Y señaló que la Policía costarricense puede "lleva las armas normales" en sus operaciones.

Río les hace falta

Según Herdocia, los diferentes señalamientos de la contraparte tica reflejan la necesidad que tienen de utilizar las aguas del río, y con base en eso, obligar a Nicaragua a que ceda en su posición.

“Costa Rica quiere generar en otro Estado, en este caso Nicaragua, la obligación jurídica de satisfacer esas necesidades”, señaló.

“Entonces, si el planteamiento de Costa Rica fuese cierto, estaríamos asistiendo a una imposible y nueva regla del Derecho Internacional, según la cual, cualquier situación que pueda resolverse mejor utilizando el territorio soberano de un tercer Estado, se volvería una obligación jurídica vinculante”, explicó Herdocia.

Para el experto, esta posibilidad no puede ser respaldada por la CIJ, porque “el derecho internacional no funciona de esa manera. Los compromisos internacionales no se adquieren porque un Estado desee imponer a otro una carga que nunca ha aceptado”, indicó.

Por la “debilidad” e “inconsistencia” de los argumentos costarricenses, el doctor Herdocia Sacasa afirmó que no tiene ninguna duda de que la Corte otorgará la razón a la contraparte nicaragüense.

Siempre deberán pedir permiso

“El río San Juan pertenece a Nicaragua, y siempre será necesario el permiso y la autorización expresa de sus autoridades para realizar cualquier otro tipo de navegación que no esté expresamente concertada o convenida en el Tratado Jerez-Cañas”, sostuvo Herdocia.

La Cancillería de Costa Rica emitió este martes un comunicado donde detalló los “derechos” que pide se le respeten al navegar por el río San Juan.

Entre éstos puntualizó su “derecho” de navegación de embarcaciones oficiales para avituallamiento, intercambio de personal en los puestos fronterizos a lo largo del río, con su equipo oficial, incluyendo la munición y las armas necesarias, y para los fines de protección.

También la obligación de permitir a las embarcaciones costarricenses y a sus pasajeros, mientras realicen dicha navegación, de atracar libremente en cualquier parte de las riberas del río sin que tengan que pagar ningún cargo, salvo que se acuerde expresamente por ambos Gobiernos.

En dicho comunicado, la Cancillería costarricense aclaró que “no pretende una sola gota del río San Juan”.

Ejército: “Garantizamos seguridad del río”

Por su parte, el Ejército de Nicaragua, rechazó que este país entorpezca la lucha contra el crimen organizado en las aguas del río San Juan, tal como se denunció ante la CIJ.

“En el río San Juan imperan las leyes nicaragüenses, es parte del territorio de Nicaragua, y, por lo tanto, el Ejército de Nicaragua tiene sus dispositivos de seguridad propios, para garantizar la seguridad y la soberanía de la zona”, afirmó el general de brigada Adolfo Zepeda, jefe de Relaciones Públicas del Ejército.

“Tenemos distintos puestos fronterizos (en la zona); está el Destacamento Militar Sur, con sede en San Carlos, que tiene sus dispositivos que garantizan la seguridad fronteriza de la zona, así como la protección de sus reservas naturales. Hay un plan de seguridad permanente, hay patrullaje y hay vigilancia, con la particularidad de que es una zona fronteriza acuática”, detalló Zepeda.

Según el oficial, los mandos militares acantonados en la región sur del país, sostienen buenas relaciones y coordinación con la Guardia Civil de Costa Rica.

Mientras tanto, Costa Rica se mantiene a la expectativa del avance del juicio en La Haya.

“Ideay, los ticos quieren usar el San Juan, pero además mandar. Eso es peligroso, porque sólo a Nicaragua le corresponde el derecho de aceptar o no que ingresen extranjeros a su territorio. Recordemos que las aguas son consideradas territorio”, opinó Juan Carlos Lagos, estudiante de abogacía en Costa Rica.

“Es ilógico, ¿cómo van a entrar turistas ticos o extranjeros sin que pasen un control migratorio? Eso es hasta peligroso para la seguridad interna del país. A ver si los ticos permiten que lleguen turistas a su territorio y no los revisan. Los ticos no tienen por qué querer esa facultad que sólo le pertenece a Nicaragua por ser dueña del río”, dijo Óscar Largaespada, nicaragüense consultado por EL NUEVO DIARIO.


(Con la colaboración de José Adán Silva)