Humberto Galo Romero
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Centroamérica es una región que enfrenta el problema conocido como “doble carga de la malnutrición”, un fenómeno que se explica por el hecho que en un mismo hogar coexisten menores de cinco años en condición de desnutrición crónica junto con mujeres, en edad fértil, con problemas de obesidad y sobrepeso.

Lo anterior forma parte del Quinto Informe de la Región, elaborado por el Programa Estado de la Nación (PEN) y publicado recientemente.

“En relación con la población menor de cinco años de edad el principal problema es el aumento de la obesidad y sobrepeso. Aunque en Guatemala cerca de la mitad de los niños  en ese grupo de edad están desnutridos, en los demás países la afectación es mucho menor y ha venido en descenso desde los 90. En Nicaragua, la desnutrición crónica disminuyó de 30.5% en 1997 a 17.3% en el 2011”, comentó Alberto Mora Román, coordinador de la investigación.

Obesidad en infancia

No obstante, el investigador agrega que existe un hecho alarmante y es el aumento del sobrepeso y la obesidad, especialmente entre mujeres en edad fértil.

“La problemática es más grave para las mujeres en edad fértil, pues entre 50% y 60% están en esa situación, en los niños menores de 5 años ha habido un incremento, especialmente en Panamá, país en el que 10.1% tienen sobrepeso o están obesos. Nicaragua le sigue con 8.3% de niños en esa condición”, afirmó Mora Román.

Mencionó además que esta evolución incrementa los factores de riesgo de sufrir enfermedades crónicas degenerativas (cáncer, cardiopatías, diabetes) desde edades muy tempranas y se aumente el porcentaje de morbimortalidad.

Mora Román señala que dado que la doble carga de la malnutrición afecta más a hogares rurales y mujeres con bajo nivel educativo (sin educación o con primaria), es clave impulsar políticas de promoción de hábitos de vida saludables que incrementen el consumo de frutas, verduras, vegetales y proteínas, así como la actividad física en lugar de consumir golosinas, carbohidratos y bebidas gaseosas.

Al respecto, la fuente comenta que una medida estratégica que está promoviéndose en varios países es regular los alimentos que se ofrecen a los niños en las escuelas.

“No solo mejorando las dietas de los comedores escolares sino de las ventas escolares eliminando golosinas empaquetadas altas en grasas saturadas, sodio, sal y azúcares y promoviendo la venta de jugos y frutas frescas, tortillas con queso, entre otros productos con mayor contenido nutritivo”, señaló Mora Román.