Jorge Eduardo Arellano
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Ex funcionarios de gobierno ligados a sonados casos de corrupción en el pasado reciente, están vinculados al árbol de estafa que desarrolló en Nicaragua uno de los tentáculos del Stanford Bank, según las pistas que tiene en su poder EL NUEVO DIARIO.

El árbol, conocido así por la inventiva de quienes investigan casos como el de Agave Azul y otras modalidades piramidales, tenía las “ramas cargadas” en Nicaragua, a raíz de que una sola familia había conformado varias prolongaciones, y además tenía a una integrante como la representante legal del Stanford Bank en el país. Sus nombres, mientras no haya denuncia de los afectados, no se pueden dar a conocer.

Para corroborar esta pista hablamos con uno de los principales gestores del árbol y familiar de la fugaz representante legal, quien respondió de la siguiente manera: “Le voy a pedir un favor, no viole la privacidad de mi hogar”. Y seguidamente colgó el auricular. Después no respondió nuestras llamadas.

Las supuestas inversiones

Los gestores locales, ligados familiarmente, visitaban a los clientes y les presentaban lujosos “broshures” con fotografías, donde aparecían ostentosas construcciones turísticas, entre 11 y 15 hoteles, “resort”, condominios, campos de golf y otras edificaciones, en las cuales supuestamente se invertía el dinero o las ganancias del mismo que depositaban los clientes.

Hasta ayer, según nuestras indagaciones, la Policía no había recibido ninguna denuncia de los afectados que, a diferencia de otras grandes estafas, prefirieron llorar en silencio su tragedia, incluyendo a personas jubiladas cuyos ahorros de vida fueron ubicados en dicho banco.

No hay denuncias

En tanto la afectación no sea al Estado, los órganos policiales no pueden actuar de oficio, y para que la Fiscalía pueda iniciar un juicio, tiene que contar con las primeras pesquisas de la Policía, dijo otra fuente vinculada a la propia Fiscalía. Tampoco la Interpol, que monitorea el caso, ha arrojado indicios nuevos.

A raíz de las publicaciones de END, las reacciones han sido de asombro y de extrañeza, más cuando se mencionan nombres de conocidos empresarios que cayeron en el embrujo del Stanford Bank.

Desafortunado

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, José Adán Aguerri, dijo que no conoce casos específicos de nicaragüenses afectados con la pérdida de dinero por la quiebra del Stanford Bank.

Manifestó que es desafortunado lo que está pasando sobre el caso del Stanford Bank, porque ayer (lunes) estaba viendo que el representante en México de dicho banco, estaba evadiendo informar sobre el problema.

“Es desafortunado. Es una situación que tiene que cambiarse en relación con los controles en el orden financiero internacional”, expresó.

Los controles

“Pudo haber sucedido, estamos en un sistema globalizado que permite que con un botón podás tener estos recursos en cinco segundos en Nicaragua, y en los próximos cinco segundos en otro país”, expresó.

Aguerri manifestó que si este problema impactó a nivel nacional, sería un tema que se puede abordar en el futuro, en relación con los controles, para evitar que situaciones de ese tipo vuelvan a suceder, porque sobre lo que ya ocurrió, no se puede hacer nada.

“Si la Superintendencia de Bancos recibe este tipo de casos, que dé la pauta a seguir sobre este asunto”, puntualizó.


(Con la colaboración de Gustavo Álvarez)