Luis Alemán
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La falta de elementos suficientes para establecer responsabilidades en la muerte de la joven Rebeca Arvizú Fletes, a manos de escoltas que garantizaban la seguridad del ex jefe de la Seguridad del Estado, Lenín Cerna Juárez, crea suspicacias que inducen a pensar que existe encubrimiento de parte de la institución policial.

Y aunque la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional señaló a los policías Larry Galeano, Hollman Sánchez, René Martínez y Gerson Gutiérrez, como responsables del homicidio de Arvizú Fletes, los vicios que presenta el informe conclusivo de las investigaciones policiales crean las dudas, tanto, que el fiscal especial que lleva el caso se vio obligado a regresar el expediente a la Policía para que llene los vacíos que éste presenta y poder sustentar su acusación.

Roberto Orozco, investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, cree necesario que el Ministerio Público sea más “riguroso en vigilar y supervisar el proceso investigativo de la Policía”, a fin de evitar las dudas sobre un posible encubrimiento a los escoltas de Cerna Juárez, y advierte sobre el peligro de reducir responsabilidades con justificaciones como la falta de pericia.

Fue abuso de fuerza

Orozco, especialista en temas policiales, comentó que la actuación de los policías-escoltas fue “un claro abuso y uso indebido de la fuerza”. Según la fuente, los escoltas rompieron el protocolo de actuación del oficial de seguridad personal. “Ellos dieron persecución a la víctima y salieron del perímetro de seguridad que tenían asignado”, señaló Orozco.

Los policías, según la fuente, no debieron disparar sus armas a menos que fueran atacados desde afuera y su vida estuviera en peligro, pero eso no ocurrió. “No creo que haya sido falta de pericia de los agentes”, señaló Orozco.

Funcionarios del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos demandaron recientemente castigo para los culpables del homicidio de Arvizú Fletes, una vez que se confirme el exceso del uso de la fuerza en su actuación.

Gonzalo Carrión apeló a los códigos de conducta con que la Seguridad Personal debe regirse durante su actuación.

A criterio de Orozco, los policías-escoltas sobredimensionan la figura del protegido, lo que dio como resultado un hecho en el que se usó la fuerza desmedida y provocó la muerte de una persona.

En agosto de 2006, policías escoltas al servicio del entonces vicepresidente de la República, Alfredo Gómez Urcuyo, propinaron tremenda golpiza al teniente coronel del Ejército de Nicaragua, Adolfo López Quintero, quien resultó gravemente lesionado, por lo que tuvo que permanecer varias semanas internado en el Hospital Militar.

Policías siguen restrictos

Fuentes que pidieron el anonimato confirmaron a EL NUEVO DIARIO que los cuatro policías señalados como los responsables de la muerte de Arvizú Fletes, se encontraban en sus casas, pero desde la División de Relaciones Públicas de la Policía Nacional se negó la versión, y aseguraron que los policías se encuentran “suspendidos de sus funciones y restrictos en la Dirección de Auxilio Judicial”.

EL NUEVO DIARIO conoció que los policías no están en las celdas, sino en una sala donde se acostumbra mantener a los agentes de la institución que son sancionados o investigados por hechos delictivos.