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El incumplimiento a un contrato de alquiler por un 1,000 córdobas mensuales del hotel Mancarrón, por la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, representada por el sacerdote Ernesto Cardenal Martínez, es el origen de la demanda de la arrendataria por daños y perjuicio que desembocó en una sentencia que condena al religioso a pagar 17.2 millones de córdobas.

El problema se originó a finales de la década de los 90 y la última batalla legal fue el 2 de septiembre del 2010, cuando el abogado Ramón Rojas Méndez, en representación de Nubia Arcia Mayorga, presentó una demanda por daños  y perjuicios en el Juzgado Tercero Distrito Civil de Managua.

En la demanda, Nubia Arcia señala que el 11 de diciembre de 1995 suscribió con Cardenal la escritura  pública 4 ante la notaria María Mayorga Ulloa.

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En el citado documento público, Arcia se compromete a pagar 1,000 córdobas mensuales por la renta del hotel y Cardenal se obliga a darle en arriendo el local por un período de 15 años, que expiraría el 10 de septiembre del 2010.
 

Violentan contrato

Transcurría la primera semana de abril del 2002 cuando Bosco Centeno, vicepresidente de la Asociación para el Desarrollo de Solentiname, junto a otras personas sacó por la fuerza del hotel a Nubia Arcia, refiere la sentencia de primera instancia.

Hasta el 27 noviembre del 2009, mediante un embargo preventivo decretado por un juez civil, la parte demandante logra recuperar la posesión del hotel, según el considerando de la sentencia adversa a Ernesto Cardenal.

En la resolución judicial se asegura que Nubia Arcia demostró los extremos de su demanda contra la referida asociación, con el contrato de arrendamiento que suscribió con Cardenal en calidad de representante.
 
Desglose de la indemnización

En la sentencia publicada el pasado viernes en La Gaceta, diario oficial, la autoridad judicial ordena a Ernesto Cardenal pagar C$2,125,860 por el daño económico que causó a la demandante con el incumplimiento del contrato.

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Por lucro cesante, el juez manda al sacerdote a pagar C$8,855,727.78; por daños emergentes C$731,707.35 y por deterioro de bienes se ordena cancelar a la parte demandante C$748,658.35.

En la sentencia el juez Tercero de Distrito Civil de la capital, Nelson Larios  también ordena a Cardenal  pagar C$12,600,705.98 por lo que hace a la pérdida de pasivos (bienes) inventariados del hotel.

La suma de esas cantidades en la sentencia da un total de más de C$22 millones, y como La Gaceta precisa una indemnización de C$17.2 millones, el abogado de Nubia Arcia dijo a El Nuevo Diario, que pedirán una aclaración de la resolución para saber cuánto es en realidad lo que debería pagar Cardenal.