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Bajo los techos de los tramos del sector conocido como la Herradura, en la terminal de buses del mercado Ernesto Fernández, imperan el desorden, la basura, el mal olor de las aguas pluviales y la necesidad de espacio.

La situación caótica en esta terminal se atribuye a que las distintas autoridades que han pasado por la municipalidad no han tenido la voluntad de aprobar proyectos para revertir ese sombrío panorama, aunque recientemente el alcalde Orlando Noguera se comprometió con los comerciantes a construir unas naves, que albergarán entre 200 a 300 comerciantes y ordenar este centro de compras, considerado el segundo más grande del país.

Inicio del mercado

Moisés Rodríguez, exintendente del mercado, rememoró que este centro de compras surge en los primeros años de los 80, luego del triunfo de la Revolución y de la quema del mercado Viejo, ahora mercado de las Artesanías, producto de la lucha insurreccional.

El exintendente agregó que para el tercer o cuarto aniversario de la Revolución se inauguró el mercado. Se hizo de acuerdo al número de comerciantes que había, pese a las limitaciones de la época.

“El mercado quedó ordenado. Al frente la ropa, en el centro la carne, pescado, lácteos y verduras. En la parte sur estaban los mayoristas de verduras. Luego se quedó un proyecto de expansión que no lo siguieron los otros intendentes y la verdad el mercado está como está porque no hubo continuidad”, señaló Rodríguez.

Aida Mayorga, presidenta de la Directiva Central del Mercado, que aglutina a 27 sectores y que gozan de personería jurídica. Mayorga mencionó que cuando se trasladaron al mercado municipal eran aproximadamente 2,000 comerciantes, ahora sobrepasan los 6,000, porque el mercado se ha extendido de una manera voraz.

Rodríguez y Mayorga coinciden en que el mercado quedó en orden, cada quien en su lugar, hasta había planes de extensión, pero ningún alcalde e intendente se preocupó y la población comenzó a tomar parte del terreno del mercado, porque también había necesidad para viviendas.

Pendientes

Para Rodríguez quedaron algunas tareas pendientes, como la conexión de aguas negras, que se encuentran donde está el parqueo, con tubos que vienen del hospital Humberto Alvarado y que llegan hasta el barrio Países Bajos. Para solucionar ese problema se hicieron unas pilas sépticas que rebasaron su capacidad y vida útil, porque hasta ahora el drenaje para el mercado no es adecuado y es pestilente.

También quedó pendiente la construcción de un pozo de agua potable y utilizar el tanque del mercado como reservorio, pero el agua no fue apta para consumo.

“Se proyectó construir un pozo en la parte sur del mercado, pero se perdió ese proyecto. Ninguna alcaldía o alcalde se ha preocupado por mejorar las condiciones estructurales del mercado. Hace 10 años se hizo la parte frontal y nunca se le ha dado mantenimiento”, indicó Rodríguez.

Rodríguez mencionó que se puede ver cómo el techo de las cocinas se han caído, las chimeneas han tomado fuego. No hay espacios para parqueo, los espacios aledaños se han asignado, se amplió la parada de buses debajo de las torres de alta tensión.

“Fue un desorden total, anárquico completamente, no hubo autoridad que frenará ese desorden. Hay miles de problemas, como por ejemplo con los sanitarios, porque el mercado es un foco de desarrollo infeccioso y deterioro de las calles. ¿Qué pasa si no hay ese tipo de respuesta? El cliente se va en busca de un lugar”, argumentó el exintendente.

Proyecto

En tanto, Sergio Rosales, concejal del Partido Liberal Independiente, expresó que en este período que está en el Concejo Municipal, no se ha realizado un plan para ordenar el mercado, se han hecho intenciones para tratar, pero han pasado dos años y no se ha hecho nada.

“En cuanto a las agua pluviales, prácticamente se hace difícil porque la tubería interna del mercado está obsoleta, la capacidad no la tiene, porque ha crecido más con respecto a lo que fue inicialmente su perímetro, la tubería ya no tiene la recepción de las aguas residuales y las personas han dado mal uso”, dijo Rosales.

Rosales comentó que en el Plan de Inversión Anual 2017, PIA, aparece reflejado un proyecto para construir callejones y sistema de drenaje pluvial de alcantarillado del mercado, por un monto de 797 mil 555 córdobas, con transferencia del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, que vendría a dar un poco de solución a este problema que persiste en el mercado municipal.