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Antes de ser quemada en una hoguera, Vilma Trujillo estuvo secuestrada y atada de pies y manos durante seis días. La historia comienza el pasado 15 de febrero a las cinco de la tarde cuando Juan Gregorio Romero, un joven de 26 años que se dice pastor de la iglesia Visión Celestial de las Asambleas de Dios, se presentó a la casa de la víctima para realizar una oración por el mal estado de salud que presentaba.

Romero decide trasladar a Trujillo a su iglesia ubicada en la comarca El Cortezal, jurisdicción de Rosita, Región Autónoma Caribe Norte (RACN), para continuar orando por ella y la retiene en el lugar hasta el 21 de febrero, según la acusación de la Fiscalía presentada en el Juzgado Distrito Penal de Audiencia de Siuna.

La acusación también señala como coautores del delito de asesinato en perjuicio de Vilma Trujillo a Juan Gregorio Rocha Romero, Pedro José Rocha Romero, Franklin Jarquín Hernández, Tomasa Rocha Romero y Esneyda Orozco Téllez.

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Cuando Trujillo fue llevada hasta la iglesia deliraba por la enfermedad no especificada por la acusación. El pastor convocó a sus feligreses a orar por la mujer y ordenó tres días de ayuno y oración por la salud de la víctima. El día 21 de febrero, a la 1 de la mañana con la congregación en pleno, la acusada Esneyda Orozco Téllez toma la palabra y exclama:

“Dios me ha hecho una revelación, deben hacer una fogata en el patio de la iglesia y que un grupo de hermanos lleven a la enferma y la amarren cerca del fuego para hacer una oración”.

A continuación, la acusada Tomasa Rocha Romero orientó a los hombres reunir leña y encender el fogón. Los encargados de trasladar a la víctima hacia el patio fueron los acusados Pedro Rocha Romero y Franklin Jarquín.

Una vez que Vilma Trujillo fue llevada cerca del fogón, el pastor ordenó a una parte de sus feligreses quedarse dentro de la iglesia y a un selecto grupo de 12 les orientó reunirse cerca del fogón para orar por la mujer.JUAN ROMERO ORGANIZÓ UN AYUNO QUE TERMINÓ EN ASESINATO.

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Un miembro de la iglesia llamado Miguel Ángel Zamora, que estaba en el grupo que se encontraba en el patio orando por la mujer, cuestionó al pastor el “método de sanación” y le advirtió del peligro que la víctima corría cerca del fuego.

Eran las 5:30 de la mañana. El pastor ignoró la petición y dijo: “Es una orden de Dios quemar el cuerpo de la víctima para sacar el espíritu maligno que está dentro de ella”.

CERRARON LOS OJOS

A petición del pastor, los miembros de la iglesia se arodillaron, cerraron sus ojos y levantaron sus manos, momento que aprovecharon los acusados, Rocha, Jarquín y Tomasa Rocha para lanzar al fuego a la mujer de 25 años.
El miembro de la iglesia que había intervenido en favor de la víctima abrió sus ojos y observó a la mujer acostada sobre el fuego e inmediatamente la alejó de las llamas y pidió a los demás miembros de la iglesia que se encontraban dentro del templo para que observaran lo sucedido, lo que provocó que algunos se retiraran del lugar.

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El resultado fue fatal: la mujer resultó con quemaduras de segundo y tercer grado en su cabeza, tórax, abdomen, miembros superiores y miembros inferiores. El 80% de su cuerpo había sido afectado por las llamas.Los cinco acusados fueron enviados a Managua desde su comunidad.

Debido a la gravedad de las quemaduras la joven fue trasladada al hospital de Rosita y el 23 de febrero fue llevada al hospital Antonio Lenín Fonseca de Managua donde ayer murió en la madrugada. Los médicos aseguraron que la causa de su deceso fue por fallas multiorgánicas.

JUSTIFICAN CRIMEN

La Policía Nacional trasladó ayer desde Rosita hasta Managua a los cinco acusados. Desde la patrulla y con las esposas puestas el pastor Juan Gregorio Rocha dijo que había sometido a la víctima a ese ritual “para sacarle un espíritu maligno, pero este la suspendió y provocó que cayera al fuego”.

Franklin Jarquín, otro de los acusados, señaló que el supuesto espíritu que se había apoderado de la joven era uno relacionado con el adulterio. “Ella cometió un error ante Dios al meterse con otro hombre teniendo su pareja y se estaba pasando por cristiana. Dios la castigó de esa manera y se endemonió, fue un espíritu que se impulsó en ella y cayó sobre el fuego”, comentó.

ASAMBLEAS LO DESCONOCEN

El pastor Juan Gregorio Rocha no pertenece a las Asambleas de Dios, así lo afirmó Fabio Cruz Arista, superintendente de esa congregación evangélica.

"El señor Juan Rocha no es pastor de las Asambleas de Dios, en nuestro registro de ministros no tenemos a una persona con ese nombre, él no es pastor de las Asambleas de Dios", reiteró Cruz Arista.

  • La joven deja a dos niños de cinco y dos años de edad. Era originaria de la Cruz de Río Grande, pero cuando se casó con Reynaldo Peralta, se fueron a vivir a Rosita. La pareja tenía tres años de asistir a la congregación evangélica.

Agregó que los pastores de las Asambleas de Dios portan una credencial, que los autoriza como ministros de ese grupo y que ellos no tienen una iglesia organizada en Rosita. Sin embargo la acusación de la Fiscalía mantiene al pastor como miembro de las Asambleas de Dios.

Condena absoluta a este acto medieval

RELIGIOSOS • El pastor evangélico Saturnino Cerrato, de las Asambleas de Dios, explicó: que “este caso es un claro ejemplo de extremismo religioso producto de ignorancia y fanatismo. Lo que se hizo es absolutamente incorrecto y en definitiva el pastor responsable es culpable de esa muerte y debe afrontar lo que la ley establece en estos casos.

Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, escribió en su cuenta de Twitter “Siento mucho la muerte de Vilma Trujillo a causa del fanatismo y la ignorancia religiosa. ¡No se puede destruir una vida en nombre de Dios! La religión auténtica, en la que se adora al Dios verdadero, no anula la razón ni atenta contra la vida humana”.

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El Gobierno también se pronunció sobre la muerte de la mujer. La vicepresidenta Rosario Murillo dijo ayer en su intervención de mediodía que “este es un hecho realmente lamentable y condenable que refleja una situación de atraso, una hermana que fue martirizada por miembros de su comunidad es algo que no puede ni debe repetirse”.

El supuesto pastor Juan Rocha, acusado de lanzar a la mujer en la hoguera, en Rosita, no es pastor de las Asambleas de Dios, así lo afirmó de manera oficial el Superintendente de las Asambleas de Dios, Fabio Cruz Arista.