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Alrededor de 400 personas participaron en el primer Congreso Nacional de Turismo Comunitario celebrado ayer en un hotel capitalino. Al lugar asistieron miembros de cámaras, asociaciones y empresas turísticas de las regiones del Caribe, zona norte y Pacífico sur. También estuvieron presentes estudiantes universitarios, empresas privadas y representantes del Gobierno.

En el evento se discutieron los retos y desafíos del turismo rural y se expusieron las experiencias de casos exitosos de este tipo de turismo en el país.

Además, Enrique Cabanilla, delegado de la Universidad Central de Ecuador, expuso ante los asistentes las técnicas que han ejecutado en los servicios de turismo rural comunitario en su país de origen y que pueden ser provechosas para los pequeños empresarios nicaragüenses que vienen trabajando este tipo de turismo no convencional.

“Los encuentros son importantes para conocernos entre el gremio. Es interesante conocer otros proyectos e iniciativas nuevas y saber cómo van funcionando otros destinos. Hay gente exponiendo puntos importantes de cómo se va desarrollando este segmento del turismo”, indicó el participante Freddy Membreño, propietario de Matagalpa Tours, empresa que desarrolla turismo rural comunitario en el norte del país.

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La directora de Desarrollo Turístico del Intur, Mara Stotti, expresó: “estamos trabajando las herramientas para poder clasificar las empresas, darles el acompañamiento y el seguimiento debido. Preparar planes de mejora y que vayan mejorando poco a poco para que puedan cumplir con las expectativas de los visitantes”.

¿Qué es turismo rural?

Según Stotti, el turismo rural consiste en desarrollar actividades propias de la vida del campo junto a los excursionistas.

“El turista busca el tema del ordeño y la preparación de las comidas, por ejemplo. No busca un hotel, si no alojarse con la familia y conocer sus costumbres, sus tradiciones, plantación de flores y preservación de recursos naturales”, señala Stotti.

Marcial Umaña, habitante de la comunidad Loma del Viento, en el municipio de Santa Teresa en Carazo, y asistente del congreso, explica que la mayoría de excursionistas provienen de países Europeos, Canadá y Estados Unidos. Las fincas de esta comunidad funcionan como empresas turísticas desde hace seis años y actualmente prestan alimentación y hospedaje a los turistas, desarrollan actividades como senderismo, cabalgatas y recorridos en la zona.
“Nos sentimos identificados, participamos dentro de todas las iniciativas y las propuestas en los foros, respecto a este tipo de turismo. La organización en la comunidad es cada vez más sólida, ya hay negocios un poco más empresariales”, manifiesta Umaña.

La calidez humana

Antonio Armas, director de la Asociación Nicaragüense de Turismo (Antur) manifestó que el turismo rural es un servicio muy bueno por la calidez de los nicaragüenses. Sin embargo, con estos encuentros pretenden mejorar el talento humano en estas empresas turísticas.

El turismo rural comunitario no tiene que ser sinónimo de pobreza, el turismo rural comunitario es sinónimo de autenticidad del país, naturaleza, sostenibilidad y calidez humana”, subraya Armas.

Por su parte, el representante de Matagalpa Tours, con 12 años de experiencia en esta rama, destacó: “basamos nuestros productos en la calidad humana, trabajamos con gente que tiene carisma y que le gusta trabajar con el turista.

El factor humano le da relevancia al producto y el turista está siempre satisfecho”.