• Diriamba, Carazo |
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En el kilómetro 56 de la carretera hacia La Boquita, en la ciudad de Diriamba, corre un río muy caudaloso que es conocido por los lugareños como el río Trinidad. Dicho río pasa por la propiedad de Enrique Baltodano González, dueño de 80 manzanas, las cuales ha aprovechado para construir una presa de gran magnitud que puede albergar más de 500 personas, entre veraneantes y lugareños.

"El lugar se llama La Peñita porque en el centro de la presa estaba una gran peña, donde las mujeres de la zona venían a lavar ropa todos los días, ahí alcanzaban siete mujeres, pero ahora la peña solo saca su punta debido a que el caudal del río ha aumentado y quisimos preservarlo como recuerdo", dijo Baltodano.

Cuenta que fue en el verano del año pasado que se logró abrir el lugar para que fuera visitado por turistas y veraneantes, con el fin de dar a conocer las bellezas que existen en las zonas rurales de la ciudad de Diriamba y crear conciencia entre la población para cuidar y preservar los ríos.

"Aquí he involucrado a toda mi familia, hijos, hermanos y nietos; todos trabajamos, recolectamos la basura, sembramos árboles alrededor de toda la propiedad y donde pasa el río. A las personas que nos visitan les prestamos estufas para que puedan cocinar sus alimentos y no enciendan fuego en el suelo; lo más importante es que el agua del río fluye y no está estancada, eso con el fin de que se mantenga limpio, caudaloso y sobre todo pensando en las familias que se abastecen del agua de este río", agregó Baltodano.

Naturaleza que impresiona

Son más de 300 árboles de ceibón, 100 de melocotón, 150 de jocote y más de 50 de mango de rosa, los cuales sirven como hábitat de muchas aves y monos congo. "Como a las tres de la tarde empiezan a venir los monos congo. Les damos de comer frutas, no son agresivos, las personas que nos visitan en el lugar les toman fotos a los monos y a las aves que vienen, además hay patos ganzos que son el atractivo del lugar porque se mantienen en el río", contó Claudia González, una de las encargadas del reciclaje de la basura.

Dicha familia también prepara abono orgánico con los desechos de las frutas que dejan los visitantes, lo que sirve como abono para las plantas y los árboles del lugar.

Comida casera

En la entrada del balneario hay un rancho donde se hacen tortillas y cuajadas frescas, que son elaboradas con la leche de las vacas del lugar. Las tortillas y cuajadas se les vende a los veraneantes a un precio módico. "Se venden las tortillas a cinco y dos córdobas, las cuajadas frescas a 20, 25 y 30 córdobas. El dinero recogido de la venta sirve una parte para pagar el salario a la señora que las hace y otra para darle mantenimiento al lugar", explicó González.

Cómo llegar

Saliendo desde la ciudad de Diriamba, hacia la carretera que lleva a la zona costera de Casares y La Boquita, se enrumba sobre la misma hasta llegar al kilómetro 56, ubicado un poco después de la cantera San Sebastián y antes de llegar a La Máquina, otro balneario.

"Aquí es bien fácil el acceso, hay un rótulo sobre la carretera que ubica a toda la población en general, que dice hacia balneario La Peñita, sobre la carretera a mano derecha hay un desvío, a los 200 metros está el balneario", explicó el propietario del lugar.

La ciudad de Diriamba tiene mucho que ofrecer. Es cuestión de proponerse vivir una aventura en los ríos que se niegan a morir y regalan un momento refrescante que se puede vivir en familia, en parejas, en grupos con amigos y hasta en soledad.