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Para Lucy Valenti, presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua, el que las mujeres empresarias tengan un mayor nivel organizativo es el logro más palpable alcanzado en años recientes. 

La empresaria señala como ejemplos a la Red de Mujeres Empresarias, Voces Vitales y el mismo Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), que tiene una comisión de mujeres líderes. A juicio de Valenti, aunque siempre han representado un importante eslabón dentro de las actividades económicas del país en muy pocas ocasiones se les ha dado el mérito por su trabajo.

“Somos la mayoría de la población, la mayor parte de la pequeñas empresas están dirigidas por mujeres, pero nuestra voz no se estaba haciendo sentir y eso es algo que ahora a partir de la asociatividad de la mujer en estas organizaciones se está empezando”, reiteró.

Retos pendientes

Pese a estos logros conseguidos, aún hay retos como dotar a la mujer de una mejor capacitación técnica, posibilitarles el acceso al crédito así como alcanzar la equidad salarial con sus pares masculinos.

En el plano personal, Valenti  sostiene que el reto es equilibrar la vida del hogar con su desempeño empresarial. “Creo que uno de los grandes desafíos que tenemos las mujeres empresarias, es el hogar, porque el peso de la familia recae sobre la mujer todo lo que tiene que ver con los hijos, la educación, etc. Para que una mujer pueda surgir a nivel empresarial hay un sacrificio muy grande”.

Loria Raquel Dixon, originaria de Puerto Cabezas y representante del pueblo creole y misquito del Caribe Norte, ocupa el cargo de primera secretaria de la junta directiva de la Asamblea Nacional,  valora que “estos son los tiempos nuestros”,  al referirse a la celebración del Día Internacional de la Mujer. 

“Pertenezco a los pueblos minoritarios de este país, sin embargo, estoy en la junta directiva de la Asamblea Nacional y tenemos representación en diferentes espacios, en el Poder Judicial, y el Poder Electoral”, dijo Dixon.

Por su parte la diputad Maritza del Socorro Espinales, primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional, señaló: “el mayor reto y desafío es la educación, de tal manera que logremos desde todo ángulo erradicar el machismo, arrancar ese sentimiento arraigado que la mujer es subordinada, de que la mujer no tiene capacidades, ese es un gran reto, pero  vamos en el camino correcto”. 

La diputada María Fernanda Flores del Partido Liberal Constitucionalista considera “falso que todo lo relacionado a las mujeres este bien, lastimosamente mañana  (hoy)  en el Día Internacional de la Mujer, la junta directiva de la Asamblea decidió que exclusivamente le van a dar la oportunidad a la presidenta de la Comisión de la Mujer, que es sandinista”.

Además: 5 capacidades imprescindibles para el éxito de la mujer líder

La dirigente opositora reconoce que hay mayor equidad de género, “internacionalmente no estamos mal por la forma como lo miden los organismos internacionales, pero una cosa es representar un número, una cuota y otra cosa es realmente tener voz y voto en la toma de decisiones”. 

Leyes de equidad

El marco jurídico que se ha aprobado durante la gestión del Gobierno sandinista para garantizar la participación y desarrollo de las mujeres en la gestión pública se ha relacionado a dos leyes, las cuales garantizan sus derechos de participación. 

La primera es la Ley 648 de Igual de Derechos y Oportunidades, aprobada en marzo de 2008, que además de promover la igual y equidad entre hombres y mujeres, también establece en su Artículo 6 la “incorporación del enfoque de género” en las políticas públicas.

En el año 2012, el Gobierno promovió  también una reforma a la Ley de  Municipios, para garantizar por ley una participación de 50-50 (mujer-hombre) en la lista de candidatos a alcaldes y concejales de los distintos partidos políticos que compitan en las elecciones. La ley establece el “binomio”, si el candidato a alcalde es hombre, el candidato a vicealcalde debe ser mujer y viceversa.

Organizaciones reportan 12 femicidios 

SITUACIÓN • Las cifras de violencia contra las mujeres en Nicaragua son cada vez más alarmantes, dice María Teresa Blandón del Movimiento Feminista de Nicaragua. El año pasado 49 mujeres fueron asesinadas, y en los primeros meses del 2017 se suman 12. 

No solo las cifras alarman, también la crueldad en la forma de violencia ha venido en aumento.

Hay varios ejemplos: el 8 de enero en una gasolinera de Matagalpa, un hombre le disparó a su pareja en el cuello y le causó la muerte. Era el primer femicidio del año. El 17 de febrero un joven de 18 años mató a su madre en Ciudad Sandino y quemó su cuerpo. Y el último el más cruel, Vilma Trujillo, una joven de 25 años, quemada viva en una hoguera por un grupo de fanáticos evangélicos en la comunidad El Cortezal, en Rosita, Caribe Norte. 

Sin embargo, al comparar la situación actual de las mujeres con relación a otros años, Blandón percibe mayor empoderamiento.  “Gracias a las ideas feministas las mujeres tienen más conciencia de sus derechos y están más dispuestas a denunciar la violencia y romper con relaciones abusivas”, comenta.

Por eso, un grupo de mujeres marcharon vestidas con camisetas negras, como muestra del luto por las víctimas de femicidios que se han registrado en el país y se suman al paro internacional de mujeres en 45 países del mundo que claman el derecho de vivir una vida libre de violencia. 

“Como territorio sur de Masaya nos plantamos en las instalaciones de la Policía Nacional y en Auxilio Judicial demandando en principio la apertura de las comisarías de la mujer", dijo Elia Palacios, de la Asociación Axayacatl.

La voz 

Lucy Valenti, Canatur: “Nuestra voz no se estaba haciendo sentir y eso es algo que ahora a partir de la asociatividad de la mujer se está empezando”.

María F. Flores, diputada: “Una cosa es representar un número, una cuota y otra cosa es realmente tener voz y voto en la toma de decisiones”.

Maritza Espinales, diputada: “El mayor reto y desafío es la educación, de tal manera que logremos desde todo ángulo erradicar el machismo, ese sentimiento arraigado que la mujer es subordinada”.

María Blandón, feminista: “Las mujeres tienen más conciencia de sus derechos y están más dispuestas a denunciar la violencia y romper con relaciones abusivas”.