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Aunque estudian en colegios distintos y habitan en municipios diferentes del país, Missiara Cortés y Julissa Hernández comparten varios puntos en común. Ambas son jóvenes, con facilidad de palabra y han optado por estudiar carreras técnicas, pero no cualquier carrera sino algunas que usualmente han sido catalogadas como “solo para hombres”.  Tanto Cortés como Hernández mencionan que esta concepción les llevó incluso a superar obstáculos en sus propias familias y con compañeros de clases. “Al principio a mi familia no le parecía la idea que estudiara esta carrera porque decían que era para hombres, pero ahora es lo contrario, siempre me dicen anda repara eso, compone esto otro”, platicó Cortés, quien actualmente cursa el segundo año de la carrera de electricidad industrial en el colegio Roberto Clemente Fe y Alegría en Ciudad Sandino. Mientras que Hernández menciona que aunque su familia la ha respaldado en sus estudios de mecánica automotriz y electrónica en la Fundación Samuel, fue en el aula de clases en donde mayores desafíos ha encontrado, ya que a algunos compañeros no les ha parecido mucho la idea de compartir el espacio con una mujer.

“Estudiar una carrera como esta para mí es algo muy importante porque es algo en lo que me voy a desempeñar en el resto de mi vida haciendo lo que me gusta, y decidí hacer valer mi derecho y no dejarme llevar por lo que los demás dicen”, expresó Hernández. Ambas jovencitas fueron parte de las ponentes que ayer participaron en el conversatorio “Educación técnica libre de estereotipos  de géneros”, organizado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid). Rose Mary García, directora del programa Aprendo y Emprendo, compartió que uno de los objetivos que se han trazados es propiciar un entorno adecuado que facilite a las jovencitas su participación en áreas en las que históricamente han tenido menos representación. “Para  llegar a esa igualdad las adolescentes deben sentirse libres de elegir carreras técnicas sin temor a estereotipos de género, sin ser discriminadas porque decidieron elegir una carrera que la sociedad ha calificado como solo para hombres”, dijo García.

En este sentido, agregó que desde el año 2015 el programa Aprendo y Emprendo se implementa en la Región Autónoma del Caribe Sur, específicamente en la ciudad de Bluefields y en Managua.

“En Bluefields otorgaremos 1,000 becas a jóvenes caribeños y en total vamos a beneficiar a 2,500 jóvenes. En el Caribe hemos iniciado a trabajar con las universidades Bicu y Uraccan para desarrollar técnicos superiores que tomará dos años en formarse, actualmente unos 200 jóvenes ya están siendo beneficiados con la beca”, detalló García.