•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Ante los daños ocasionados por el huracán Otto en el sureste del país, no se debe autorizar el aprovechamiento de madera en las áreas afectadas para uso comercial, recomienda un estudio realizado por el Centro Humboldt y Fundación del Río, presentado este miércoles en Managua.

“Es necesario recordar que la función ecosistémica del bosque disminuyó considerablemente el impacto que pudo provocar en la zona y en las comunidades urbanas donde está la población, es decir, si no hubiéramos tenido reservas, el impacto hubiera sido mucho mayor en las zonas urbanas. Eso significa que de alguna manera estas reservas nos protegieron y por ende, este servicio de protección debe de ser conservado para las futuras generaciones”, afirma Amaru Ruiz, representante de Fundación del Río.

Según el estudio, se calcula que unas 308,000 hectáreas  de bosque fueron impactadas por este desastre en el refugio de vida silvestre Río San Juan y la reserva biológica Indio-Maíz, siendo estas dos las más afectadas en noviembre pasado.

Ruiz añadió que “estos ecosistemas tienen una capacidad de regeneración muy rápida porque son ecosistemas tropicales húmedos, pero en unos 30 años van a tener mucha mayor capacidad, recuperación un follaje y un fuste capaz de regenerar el mismo clima, condiciones y servicios ecosistémicos”.

Por su parte, Víctor Campos, director del Centro Humboldt en el país, destacó que para volver a utilizar estos recursos naturales, es necesario esperar un período de aproximadamente 8 a 10 años para que los bosques puedan alcanzar un nivel de recuperación sostenible.

Más datos

Los representantes de las organizaciones ambientales que realizaron el estudio indicaron que la investigación arrojó información para complementar los datos oficiales, referentes a la cantidad de personas afectadas y los daños socioambientales de las comunidades rurales de los municipios de Bluefields y San Juan de Nicaragua.

El estudio señaló que hubo un total de 627 personas afectadas en estas localidades, los principales daños se registraron en la infraestructura urbana y rural, zonas de pesca, plantaciones de granos básicos y plantaciones de coco, uno de los elementos más importantes en la alimentación de los pobladores. 

Además, en los dos municipios donde se hizo el estudio se reportaron afectaciones en 827 viviendas, 120 de ellas totalmente destruidas, ocho centros educativos, dos centros de salud y ocho delegaciones.

El informe oficial de los daños provocados por el huracán Otto, brindado por el Gobierno el 28 de noviembre de 2016, detalló que 817 viviendas fueron afectadas por el desastre en toda la zona, que incluía a los municipios de San Juan de Nicaragua, El Castillo, San Carlos, Corn Island y Cárdenas.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus