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Al pago de una multa de C$15,600.08 sentenció el juez Séptimo Local Penal de la capital, Donaldo Alfaro, al pastor Juan Carlos González y a su yerno, Denis Baltodano Velásquez, quienes fueron  encontrados culpables del delito de injurias en perjuicio del ex bicampeón mundial de boxeo Rosendo Álvarez.

La multa impuesta a los querellados equivale a 300 días del salario mínimo vigente del sector industrial y es la pena máxima que establece el Código Penal para quien es declarado culpable por injurias.

“La prueba ha sido clara y ha dado certeza a esta autoridad judicial de que los querellados (Juan Carlos González y Denis Baltodano) han lesionado la dignidad de otra persona”, asegura el judicial.

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El juicio por injurias promovido por el exboxeador se originó después que Juan Carlos González, pastor de la iglesia Filadelfia, ubicada en Ciudad Sandino, y el yerno de este, Denis Baltodano, dijeron en un canal de televisión que Rosendo Álvarez es un tomador consuetudinario y que reniega de sus hijos.

No desvirtuaron pruebas

El encargado de impartir justicia dijo en su sentencia que en el juicio, González y Baltodano no desvirtuaron las pruebas que en su contra presentó el abogado Carlos Chavarría en representación del ahora promotor de boxeo.

“Los acusados no demostraron que los hijos de Rosendo Álvarez hayan estudiado en ese colegio (administrado por el pastor González) y que el exboxeador tenga una hija de nombre Claudia”, subraya el judicial en uno de los considerandos de la sentencia de primera instancia.

Seguidamente el encargado de impartir justicia expresó en su resolución que por el contrario, con los videos aportados como prueba por la parte querellante quedó demostrada la responsabilidad penal de los acusados.

El juez Donaldo Alfaro en su sentencia también se refiere a lo relacionado con el reclamo que hace Álvarez del terreno que donó para el funcionamiento del colegio que administra el pastor González en Ciudad Sandino.

Álvarez ha dicho públicamente que el terreno lo donó para que funcionara un colegio público y no un centro escolar privado; sobre este particular el judicial dijo que ese tema no es de su competencia.