José Adán Silva
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La crisis económica que golpea al mundo no puede resolverse sin la inversión de los recursos públicos de los países afectados, y si acaso hay menos recaudaciones y se agranda el déficit fiscal, la opción es que el Estado salga a gastar más, para evitar hundirse en la ruina económica.

Así lo afirma Fernando Carrera Castro, Director Ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, con sede en Guatemala, quien considera que le llegó el turno a las administraciones públicas, porque atrás quedaron, al menos con esta crisis, los momentos en que le correspondía a la inversión privada incentivar los mercados en tiempos de crisis para activar las economías maltrechas.

Ahora, según Carrera, los estados deben trabajar, por así decirlo, para garantizar que las inversiones privadas no se sigan ahogando, y, para ello, se deben revisar las políticas tributarias y cobrarle a quienes antes no se les cobraba. ¿Cómo se llegó a esto?
El mundo está dando lecciones. Y según el experto, los países que no aprendan las lecciones de supervivencia, prolongarán y profundizarán la crisis que golpea, incluso, a las grandes potencias económicas del orbe.

Carrera Castro vino a Managua invitado por el Instituto Nicaragüense de Investigaciones y Estudios Tributarios a participar en un taller de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas, sobre protección social, pensiones y transferencias de dinero a familias, dirigido a cómo fortalecer las políticas de protección social a los sectores más vulnerables en tiempos de crisis.

Escapando un poco al agobio del tiempo, Carrera Castro brindó esta entrevista donde aborda el tema fiscal, la crisis internacional y medidas y propuestas a revisar para paliar el déficit fiscal que provoca la recesión.


En Nicaragua algunas voces han propuesto reformas a las políticas tributarias; siempre se ha considerado que es necesario para darle sentido de equidad al pago de impuestos, pero en tiempos de crisis internacional, ¿qué tan pertinente es reformar las políticas tributarias, hacia dónde deberían orientarse y bajo qué criterio deberían reformarse para establecer equidad?
Primero es que todos los países de Centroamérica, sin excepción, están experimentando caídas importantes en sus ingresos tributarios este año. Esto debido a la crisis. Entonces, independientemente de medidas tributarias que se tomen o no, hay un contexto claro de caída en todos los países. Y yo te diría que son caídas dramáticas, importantes, que oscilan entre el 15 y el 20 de las metas originalmente planteadas. Obviamente, son reflejos de las caídas en las recaudaciones económicas a partir de que tenemos un problema económico severo. La recesión económica determina la caída en la tributación.


¿Y eso tiene que ver con la estructura tributaria de cada país?
Sí, porque si tuviéramos una estructura tributaria diferente tal vez no sería tan procíclico el mecanismo de caída en la recaudación tributaria, pero debido a la estructura tributaria que tenemos, eso acentúa --digámoslo de alguna manera-- la caída en la recaudación tributaria”.

¿Por qué?

Es muy simple: tenemos muchos impuestos indirectos, y dependemos muchísimo de la tributación de los impuestos indirectos: dos terceras partes de nuestras recaudaciones, en la mayor parte de países. Nosotros, por cada dólar de recaudación directa, recogemos dos de tributación indirecta, y, por lo tanto, son impuestos al consumo y a las transacciones, y si caen el consumo y las transacciones --que es lo que estamos viendo en la crisis--, caen las recaudaciones tributarias. Es decir, que el IVA está castigando de una manera brutal a las recaudaciones tributarias de Centroamérica. Esa es una fotografía regional que es un hecho”.

Crisis debe enfrentarse vía sector público

¿Y qué hecho concreto resulta de esa fotografía de la crisis en las recaudaciones?
Al mismo tiempo que caen las recaudaciones tributarias, se vuelve inflexible la baja en el gasto público. ¿Por qué? Porque al mismo tiempo que están cayendo las recaudaciones tributarias, al mismo tiempo se pretenden hacer medidas que compensen la caída en la actividad económica.

El problema que tenemos es que ésta es una crisis muy singular, pues es una crisis que no se reactiva vía sector privado, sino vía sector público. El problema fundamental es que hay poca confianza en los climas de negocios. Los inversionistas privados tienen el dinero guardado debajo del colchón, por así decirlo, no lo mueven, igual está pasando con los consumidores. La gente no está gastando mucho dinero porque tiene miedo de que la cosa va a empeorar o ya perdieron su empleo. Ya sea por la baja de la inversión o del consumo, el sector privado no está moviendo la economía, y esto para las economías de El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala, es fundamental. Entonces, ahorita, en todas partes, se le está pidiendo al Estado que supla la carencia de inversión privada con inversión pública y que supla la falta de consumo privado con consumo público. Eso hace inflexible a la baja una buena parte del gasto público.

“Es decir, si uno quiere hacer una política fiscal anticíclica, un país debe tener o al menos mantener, cierto nivel de gasto en inversión pública, de lo contrario, si seguimos esperando un milagro, es posible que no haya crecimiento en el gasto, ni en la inversión pública, eso podemos hacerlo, pero si eso se da, si un gobierno también guarda sus recursos, la crisis se va profundizar más y prolongar en el tiempo. Se tiene que buscar nuevos financiamiento y se tiene que aumentar la deuda externa para ello”.

Cambiar esquemas

En ese contexto, ¿es posible aumentar la recaudación tributaria?
“Algunos países pueden aumentar la recaudación tributaria, sobre todo países que tienen esquemas de exoneración demasiado generalizados. Es decir que hay sectores que podrían pagar y no han estado pagando, y esos sectores se han beneficiado de la bonanza económica y sin embargo, no han puesto su cuota de aporte en la solución a la crisis.

Probablemente, en tema de equidad horizontal, en la búsqueda de aciertos, en que todo el mundo contribuya de acuerdo a su capacidad, hay un margen para poder implementar la recaudación tributaria. Vía equidad horizontal, que paguen los que no han estado pagando, y vía buscando nichos de actividad que todavía están quedando, se puede aumentar la recaudación. Esa revisión va ser necesaria para muchos países para evitar que se incremente mucho más el déficit”.


¿No es contraproducente discutir cómo cobrar más impuestos a las empresas y a la sociedad en momentos como estos cuando la crisis golpea más fuerte a los que tienen menos?
Nuevamente, si tú vas más a ajustar más la tributación directa y no la indirecta, le cobras al que está ganando, no al que está perdiendo. Si vas ajustar el tema de las exoneraciones, no las vas a ajustar más al que está pagando, si no al que no la paga. Ahí la lógica es ver cómo se establece una línea de equidad y justicia tributaria, pero insisto que el debate aquí no es el problema tributario en sí, es el problema fiscal, hay un hoyo fiscal que se está disparando en Centroamérica, y no creo que Nicaragua vaya a ser la excepción, y yo pienso que si el Estado empieza a ajustar sus gastos, la crisis se vuelve más profunda y más prolongada”.






Fernando Carrera Castro, Director Ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales. Alejandro Sánchez/END