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Rodrigo Pereira, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC) dijo ayer que, a pesar que en dicho sector trabajan unas 180,000 personas a nivel nacional, el número de afiliados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) apenas ronda los 33,000. En ese sentido, según datos publicados por el Banco Central de Nicaragua hasta enero pasado, la construcción emplea 32,131 personas, esto quiere decir que solo el 18% de los trabajadores de este sector están en la formalidad.

“Uno de los principales retos es que se vaya construyendo bien, de que haya formalidad en el sector. La calidad tiene que ser a través de la formalidad, si esa formalidad no la vemos, tanto los trabajadores como el empresariado y Gobierno podemos estar poniendo en riesgo la vida de muchas personas”, mencionó Pereira.

FISCALIZAR CALIDAD

Pereira brindó estas declaraciones luego de participar en la inauguración del Primer Congreso Internacional de Ingeniería. Agregó que, aunque en Nicaragua existe la Cartilla de la Construcción y el Reglamento Nacional de la Construcción, tiene referencias de que hay empresas nacionales y extranjeras que realizan obras sin el debido cumplimiento de las normas de seguridad necesarias. “Muchos tienen temor de hablar del tema, pero es una realidad que se están construyendo obras sin el control adecuado en calidad”, dijo Pereira. Aunque el directivo gremial evitó brindar nombres concretos o porcentajes de empresas que están efectuando este tipo de anomalías, precisó que estas observaciones las han hecho saber por escrito al Gobierno para que se tome cartas en el asunto. “La mayoría de los trabajadores están laborando en la informalidad y qué sucede con eso, cuando hay competencia y hay una licitación, ya sea pública o privada, muchas de estas empresas que están ganando con unos precios a mi juicio, incluso hasta ruinosos, ponen en riesgo primero no pagarle al trabajador, la calidad y para no perder empiezan a hacer cosas que no son correctas, usando materiales más económicos o no normados o incluso con menos normativa de la que exige el país”, declaró Pereira.

Además: CNC advierte de empresas que no cumplen normas de construcción

SUPERVISIÓN INTEGRAL

Por su parte, Carlos Fernández, presidente de la Asociación Nicaragüense de Arquitectos e Ingenieros (ANIA), coincidió con Pereira al afirmar que se debe hacer un control adecuado de la calidad de las obras que se construyen, dicho proceso inicia, según Fernández, desde el momento mismo del diseño de la obra, la supervisión y el proceso de construcción. "Necesitamos todos ponernos en sinergia para que las obras que hagamos en Nicaragua sean seguras, no podemos pretender que por ganar unos cuantos dólares más, se ponga en riesgo a muchos", señaló Fernández. En este sentido, el directivo de ANIA agregó que la colegiación de los profesionales de ingeniería podría ser otro mecanismo para garantizar la calidad de las obras que se construyan. "Desgraciadamente los inversionistas están a veces contratanto empresas extranjeras para que les vengan a construir los proyectos en Nicaragua. No tenemos todavía una ley que impida eso, porque eso no pasa en los países que tienen una ley de colegiación profesional e impiden que vengan empresas que no estén debidamente certificadas en el país para hacer obras", sostuvo Fernández.